“Men anpil chay pa lou” en acción (English below)

“Men anpil chay pa lou” es un proverbio en Criollo Haitiano que significa, “muchas manos hacen la carga más ligera”. He estado vistiendo una camiseta con esta frase por un rato, tanto porque me gusto el sentimiento en general y porque cuando la compre en Threadless algo del dinero, de alguna forma, apoyo los esfuerzos de reconstrucción en Haití. La frase se convirtió en mi lema de campaña cuando empecé a prepararme para este viaje hace algunos meses, porque pensé que era apropiado. Si lo fue…

Después de dos días de trabajo en Haití, estoy abrumada con el poder de estas palabras en acción aquí en la Comunidad “Santo” de Hábitat para la Humanidad. Este es un ejemplo fenomenal de lo que muchas, muchas manos trabajando juntas para que la carga catastrófica ocasionada por el terremoto sea un poco más ligera. Más ligera no porque la traumática experiencia que vivió este país no sea olvidada, sino porque la gente de Santo sienten esperanza de tener una vivienda permanente, al ver que la misma toma forma frente a ellos.

Hemos visto, oído y aprendido mucho en los pasados días, yo no podría ser capaz de compartir todo antes de caer dormida, exhausta. Trataré de resumir desde ahora, porque esta es un proyecto fenomenal del que todos ustedes deben oír. Hemos oído historias de una gran cantidad de fuentes – Personal de Hábitat quienes han estado en Haití desde días después del terremoto, así como familias Haitianas a quienes hemos tenido el privilegio de conocer y escuchar. La colaboración entre las dos partes es una historia realmente maravillosa.

Estamos trabajando afuera de la ciudad de Leogáne, el epicentro del terremoto. En los días y semanas que siguieron al terremoto, cientos de personas que quedaron sin hogar se congregaron en un terreno que antes había sido utilizada para cultivo. Formaron una ciudad de tiendas de campaña y carpetas de diferentes organizaciones de ayuda humanitaria y se esperanzaron con una mejor solución. Viven en tiendas de campaña que son brutalmente calientes cuando hace sol y mojadas de forma insoportable cuando llueve. Consiguen agua de un pozo y la transportan en jarras y baldes a sus pequeños lotes de tierra. Las familias recibieron una variedad de promesas de viviendas de diferentes fuentes de información, pero estas no dieron frutos. Mientras tanto, Hábitat encontró esta ciudad de tiendas de campañas y negoció con el Alcalde local hasta que donó la tierra a ellos para un Proyecto de Desarrollo de Viviendas de Hábitat. En colaboración con Arquitectos para la Humanidad, así como lo que se determinó como una conexión esencial – líderes comunitarios – Hábitat empezó a hacer planes para una comunidad de 500 viviendas para ser completadas en los siguientes años, 150 de las cuales serían construidas este año.

La cooperación de los líderes comunitarios ha sido notable – escuchamos de varios de los líderes de comités – El “comité de adultos mayores”, el “comité de mujeres” y el “comité de jóvenes”. Ellos expresaron repetidamente su profunda apreciación para Hábitat para la Humanidad y Margarit, una persona local quien ha sido contratada por Hábitat para manejar el aspecto de involucramiento con la comunidad en este proyecto. Hubo una serie de reuniones de comunidad o “charettes”, donde tuvieron el aporte de miembros comunitarios en el diseño de las casas, manejo de tierra y espacios públicos. La primera fase para la construcción incluirá el 2011 Jimmy and Rosalyn Carter Work Project, cuando 100 viviendas sean finalizadas en una semana. Otras 50 viviendas serán construidas este año, algunas por Brigadas de Aldea Global, de las cuales somos el primer grupo. Es increíble ser parte de esta fase inicial, y de escuchar las reflexiones de los miembros de la comunidad – hoy muchas personas dijeron que han estado soñando sobre esto por mucho tiempo y que están extremadamente felices y agradecidos por empezar a ver como se transforma en realidad. Literalmente, estamos construyendo sus viviendas de ensueño.

Allie Harned
Chicago, EE.UU

 

“Men anpil chay pa lou” in action

“Men anpil chay pa lou” is a Haitian Creole proverb that means, “many hands make the load lighter.” I have been wearing a t-shirt with this phrase on it for a while now, both because I liked the sentiment in general, and because when I bought it from Threadless some money somehow went to rebuilding efforts in Haiti. The phrase became the title of my fundraising appeal as I began to prepare for this trip a few months ago because I thought it was rather appropriate. Was it ever…

After 2 days of working in Haiti, I am overwhelmed with the power of these words in action here on the Habitat for Humanity “Santo” community. This is a phenomenal example of many, many hands working together to make a catastrophic load a little bit lighter. Lighter not because the traumatic tragedy that this country endured will ever be forgotten, but lighter because the people of Santo are feeling hope as their dreams of a permanent housing solution takes shape in front of them.

We have seen, heard, and learned so much in the past couple days, I will not possibly be able to convey everything before I fall asleep from exhaustion. I will try to summarize for now, though, because this is just such a phenomenal project that y’all need to hear about it. We have heard stories from a variety of sources – Habitat personnel who have been on the ground in Haiti since days after the earthquake, as well as Haitian families who we have had the privilege of meeting and hearing from. The collaboration between the two parties is a truly remarkable story.

So we are working outside of the city of Leogane, the epicenter of the earthquake. In the days and weeks following the earthquake, hundreds of people left homeless congregated on a field that had once been farmland. They formed a tent city with tarps and tents from various humanitarian aid organizations, and hoped for a better solution. They live in tents that are brutally hot when the sun is out, and unbearably wet when it rains. They get water from a well and carry it in jugs and buckets to their small plot of land. The families received a variety of promises of houses from different information sources, but these did not come to fruition. Meanwhile, Habitat found this tent city, and negotiated with the mayor until he donated the land to them for a Habitat housing development. In a collaboration with Architects for Humanity, as well as what they determined was an essential link – community leaders – Habitat began making plans for a community of 500 houses to be completed over the next few years, 150 of which will be built this year. The cooperation of the community leaders has been remarkable – we heard today from several leaders of committees – the “committee of old people,” the “committee of women,” and the “committee of young people.” They repeatedly expressed their profound appreciation for Habitat for Humanity and Margarit, a local who was hired by Habitat to manage the community involvement aspect of this project. There were a series of community meetings, or “charettes,” where they got input from community members on house design, land management, and public spaces. The first phase of construction will include the 2011 Jimmy and Roslyn Carter work project, when 100 houses will be finished in a week. 50 other houses will be built this year, some by Global Village groups, of which we are the first. It’s amazing to be a part of this initial phase, and to hear the reflections of the community members – today many people said they have been dreaming about this for a long time, and they are extremely happy and grateful to see it begin to become real. We are literally building their dream homes.

Allie Harned
Chicago, IL, U.S.A.

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