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Cooperemos por el agua limpia, segura, y su uso racional

Juan Carlos Sapién, Gerente de Proyectos de Soluciones Habitacionales

Maria Luisa Zanelli, Gerente de Incidencia y Alianzas

Departamento de Vivienda y Asentamientos Humanos

Habitat para la Humanidad América Latina y Caribe

 

El 71% de la superficie del planeta es agua, el 2.5% es agua dulce, y sólo el 1% de ésta, es apta para el consumo humano[1]; si esta pequeña cuota que nos brinda el planeta sigue siendo utilizada de manera irracional y descontrolada particularmente en zonas urbanas, el agua podría no lograr una tasa suficiente de renovación frente a la demanda; o podría estar tan contaminada que sería prácticamente inútil. Mientras tanto, el agua de lluvia se desaprovecha casi totalmente en las ciudades, se transforma en aguas grises generadoras de problemas ambientales. Lograr agua limpia, segura, y su uso racional es sin duda uno de los problemas más serios que debemos enfrentar en las próximas décadas[2].

 

En el 2002[3], el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales  estableció que “El derecho humano al agua es indispensable para una vida humana digna”, y lo define como “el derecho de cada uno a disponer de agua suficiente, saludable, aceptable, físicamente accesible y asequible para su uso personal y doméstico”. En el 2010, la Asamblea General de las Naciones Unidas[4] reconoció explícitamente el derecho humano al agua y al saneamiento, reafirmando que un agua potable limpia y el saneamiento son esenciales para la realización de todos los derechos humanos. Reducir la proporción de personas sin acceso sostenible al agua potables  es la meta 7 de los Objetivos del Milenio al 2015. Este marco ha permitido avances en la descentralización, regulación y control de servicios en la región[5].

 

En América Latina, el 21% de las viviendas urbanas latinoamericanas no tienen la infraestructura básica necesaria y un 9%  carece de agua potable[6].  Se estima que el 40% del agua tratada se pierde por un mal funcionamiento de la infraestructura, fugas[7] y usos inadecuados, mientras que las políticas tarifarias no siempre cubren los costes de operación y raramente benefician a los más pobres[8]. Guatemala, Haití, Nicaragua y Bolivia son los países con niveles más críticos de acceso a agua concentrándose de manera significativa en los barrios marginales[9] de las  ciudades.

 

Hábitat para la Humanidad – Región América Latina y Caribe HPH ALC identifica las cadenas de valor de agua y saneamiento en ámbitos locales, se involucra en educación para la vivienda saludable, tecnologías adecuadas, empoderamiento de las mujeres y grupos vulnerables para influir en mejorar la gestión del agua. Ejemplo de cómo HPH ALC está exitosamente involucrándose desde un enfoque comunitario:

 

El proyecto Varjada en Brasil, el acceso al agua fue facilitado a través de tecnologías adecuadas como la captación de agua de lluvia. Involucrando a los líderes comunitarios se identificó que el agua potable fue la mayor necesidad comunitaria. El agua no solo fue significativa para mejorar la calidad de vida, sino también para las mujeres que invertían varias horas cada día recolectando agua desde largas distancias. Una vez que se resolvió el problema del agua, las mujeres empezaron a invertir más tiempo en actividades, como la producción y venta de artesanías, incrementando sus ingresos, mejorando la calidad de sus viviendas,  invirtiendo más en la educación de sus hijos y experimentando un mayor nivel de autoestima. Además, se organizaron en una asociación, por el desarrollo de la comunidad[10].

 

En la comunidad “La Gallina”, Nicaragua  se conforman el comité de agua y saneamiento, y el comité de prevención de desastres; se forman facilitadores comunitarios para el cambio de comportamiento en agua y saneamiento, y en educación financiera; las familias son capacitadas en autoconstrucción, producción de materiales, uso y mantenimiento de la tecnología de inodoro ecológico; se informa sobre ley de Vivienda, y pasos para legalizar la propiedad; la comunidad elabora su plan de riesgos y amenazas; a través de un trabajo en alianza (gobierno nacional y local, ONG, la comunidad, el sector privado, voluntarios, agencias internacionales, y las familias) se optimizan los recursos para invertir en agua y saneamiento; con todo ello se busca expandir el alcance de la intervención en agua, saneamiento e higiene a una transformación más integral de la comunidad[11].

El agua es un factor clave en el desarrollo socio económico, la erradicación de la pobreza, la equidad social, la igualdad de género y la sostenibilidad ambiental.

Los crecientes niveles de urbanización en la región, los efectos del cambio climático, y el impacto que la ausencia del agua limpia tiene en la salud[12] llama a la acción que enfrente de manera urgente  los desafíos que implican mejorar el acceso de individuos y comunidades al agua potable y condiciones de vida higiénicas. A partir de ello, las recomendaciones:

v  Mayor cooperación y participación entre gobiernos, agencias internacionales, organizaciones no-gubernamentales, sector privado, y comunidades; pues el acceso a recursos financieros, capacitación, tecnología, políticas adecuadas son aún barreras que requieren intervención para garantizar el acceso a agua limpia;

v  Incrementar la voluntad política de los gobiernos, la gestión del agua requiere cooperación efectiva entre niveles de gobierno, garantizar el agua como un derecho humano; y el equilibrio entre las  diferentes necesidades y prioridades en la sociedad;

v  Garantizar que el derecho al agua no se limite a ofrecer infraestructuras. Existen desafíos importantes en términos de eficiencia, disponibilidad, calidad, asequibilidad y continuidad. Superarlos requiere la revisión y el perfeccionamiento de los modelos de gobernanza, gestión y financiación;

v  Desarrollar un enfoque territorial, integral , multidisciplinario considerando factores culturales, educativos y científicos en su diferentes dimensiones legales, institucionales y económico, sociales y políticos;

v  Asumir abordajes metodológicos que priorizan el protagonismo comunitario; promueven procesos educativos y de sensibilización en la prácticas concreta (formación en la acción); mejoramiento de las condiciones físicas; reducir las prácticas individuales (o incluso comunitarias) de desperdicio de agua potable; fortalecimiento de capacidad de gestión del servicio; y generación de conocimientos y propuestas para la transformación de las políticas y sistemas que inciden en la problemática.


[2] Para mayor información visitar http://www.revistaciencias.unam.mx

[3] Observación General Nº 15 sobre el Derecho al Agua http://www.un.org/spanish/waterforlifedecade/human_right_to_water.shtml;

[4] Resolución 64/292,

[5] Estado de las Ciudades en América Latina y Caribe, ONU Habitat 2012 p.79

[6] Un espacio para el desarrollo: Los mercados de vivienda en América Latina y el Caribe, BID; p.2

[7] Debido a las fugas en las redes de distribución urbana se pierde hasta un 50%  del líquido, que equivales a 250 a 500 millones de m3 de pérdida de agua potable al año en las megas ciudades; lo que equivaldría a abastecer alrededor de 10 a 20 millones de personas más en cada gran ciudad. http://www.unesco.org/water/news/newsletter/247_es.shtml y en http://www.un.org/spanish/waterforlifedecade/swm_cities_zaragoza_2010/pdf/facts_and_figures_long_final_spa.pdf

[8] ONU HABITAT 2012, p. 80

[10] Para  mayor información sobre esta experiencia, escriba a: dmoraes@habitatbrasil.org.br; o visite: www.habitatbrasil.org.br

[11] Para  mayor información sobre estas experiencias, escriba a: fmatus@habitatnicaragua.org.ni; o  viste:www.habitatnicaragua.org

[12] UNICEF calcula a nivel mundial que más de 400 millones de niños sufren por una falta de acceso seguro a este recurso. La organización mundial cree que la falta de agua potable contribuye anualmente a la muerte de 1.5 millones de niños menores de 5 años, debido a la diarrea.

Promover la Justicia Social eliminando las barreras para el Acceso al Derecho a la Vivienda Adecuada

Maria Luisa Zanelli

Incidencia Política, Departamento de vivienda y Asentamientos Humanos

Hábitat para la Humanidad Latino América y el Caribe

 

En este artículo se presentan las barreras que enfrentan miles de familias para acceder a la justicia por la seguridad de la tenencia de  la tierra urbana en Brazil; y como el trabajo de HPH Brazil y socios locales  busca hacer la diferencia en las condiciones de habitabilidad de los más vulnerables.

 

 

Antecedentes

En Brazil, alrededor del 40% de las familias que viven en las áreas urbanas no cuentan con la seguridad de la tenencia de la tierra que ocupan. El Estatuto de la  Ciudad (Ley No. 10.257 – 2001) provee instrumentos concretos e innovadores como el Usucapion Especial (colectivo) – UEc que favorece el acceso de las familias económicamente más vulnerables a la justicia por el reconocimiento de los derechos de propiedad urbana.

El UEc permite; a) emprender acciones legales de manera colectiva; ii) superar barreras en los procesos administrativos y legales; iii) reducir pasos en los procedimientos; y iv) establecer 5 años como el tiempo de ocupación requerido para solicitar el UEc (este tiempo puede acumularse agregando la antigüedad del predecesor en la ocupación del predio, si existe una ocupación continua entre ambos).  Sin embargo, aún con este marco legal favorable, en la práctica  los jueces del Estado de Pernambuco en Brasil están obstaculizando la implementación del UEc, y consecuentemente están excluyendo a las familias del  acceso a la justicia.

Evidencias

Un estudio desarrollado por Hábitat para la Humanidad  Brasil (HpH) y el Centro Dom Helder Camara CENDHEC[1] quienes son también implementadores socios del Proyecto de empoderamiento a las mujeres y grupos vulnerables para que puedan ejercer sus derechos para la inclusión y tenencia de la tierra y propiedad, muestra dos tipos de obstáculos: i) estructural (burocracia y conflictos en las instituciones estatales) y ii)una restrictiva interpretación de las normas legales existentes por las autoridades de justicia.

Una primera fase del estudio se basό en una muestra de 63 casos individuales y colectivos de usucapion (13.5%) de un total de 472 casos en el poder judicial relacionados a los asentamientos informales de  Mangueira y Mustardinha clasificados dentro de las Zonas Especiales de Interés (ZEIS) en la ciudad de Recife.

Se necesita un total de 42 meses para que un caso de UEc viaje desde la etapa de admisión en el Poder Judicial a la primera audiencia con el juez. Este largo camino incluye:

  • 16 meses para que un caso de UEC viaje desde la etapa de admisión en el Poder Judicial ante un juez que lo evalúe por primera vez.
  • Hasta 17 meses entre la ingesta de un reclamo de UEc y la llamada inicial del juez al propietario del terreno a aparecer. Sin embargo, el estudio muestra que los jueces no llaman  al propietario de la tierra a comparecer ante el tribunal en el 63% de los casos UEc.
  • La intervención fiscal general también es necesaria en el proceso de UEc, en el 46% de los casos su respuesta tomó un máximo de 5 meses, 9% tardó 5 meses a 1 año, el 36% de 1 año, y el 9% de los casos se hizo cargo 3 años.

Además de este proceso que consume tanto tiempo:

  • En el 79% de los casos UEc estudiados los jueces no consultaron a la Administración Pública, lo cual es un requisito legal en el proceso.
  • En el 21% de los casos UEc, donde se consultó a la Administración Pública, sólo el 25% de las consultas fueron respondidas por las autoridades municipales, el 76% por las autoridades del Estado, y sólo el 25% de las autoridades federales.

Time is a serious obstacle to guarantee the right to justice, and it highlights the difficulty in the Judiciary to visualize and understand land tenure regularization according to the mandate of the Statute of the City law.

En una segunda fase se analizaron las causas de la demora de los jueces para emitir su decisión final. El estudio analizó un total de 45 casos (50.56% de 89 casos UEc en el ZEIS de Mustardinha).

 

Las principales causas identificadas:

1)     l conflicto de competencias, dentro del Poder Judicial sobre quién es competente para llevar a cabo los procedimientos UEC;

2)     el tiempo tomado por los administradores de la justicia en los litigios;

3)     poco reconocimiento de la ZEIS, la designación de los asentamientos como ZEIS no se menciona en las decisiones del juez;

4)     la interpretación restrictiva del artículo 10 y 12 del Estatuto de la Ley de la Ciudad (no-individualización de las parcelas, y las familias económicamente vulnerables deberían tener todos los beneficios judiciales y la asistencia jurídica gratuita, pero en cambio las ONG como CENDHEC y otros ofrecen jurídica gratuita apoyo)

Conclusión:

En ninguno de los casos UEc estudiados había una sentencia favorable declarada por el juez, los económicamente más vulnerables no son capaces de acceder a la justicia necesaria para regularizar la tenencia de la tierra. Los jueces no habían respondido a los principios del Estatuto de la Ciudad, el derecho de acceso a la justicia y el derecho a una vivienda adecuada a lo largo de su toma de decisiones. Esto pone de relieve que el Estatuto de la ley de la Ciudad no ha ganado legitimidad en toda la sociedad y, especialmente, en el poder judicial que está bloqueando su implementación.

Que está haciendo HFH Brazil?

Proyecto de empoderamiento a las mujeres y grupos vulnerables para que puedan ejercer sus derechos para la inclusión y tenencia de la tierra y propiedad, Hábitat para la Humanidad tiene como objetivo aumentar el acceso de las mujeres y los grupos vulnerables para asegurar la tenencia de la tierra después de las estrategias de promoción como: ciudadanía empoderamiento y el fortalecimiento de las redes comunitarias (capaces de defender, defender y ejercer control social, con las mujeres como protagonistas), las entidades especializadas en las oficinas estatales y municipales, y un Poder Judicial que utiliza todo el potencial de las leyes existentes en beneficio de los grupos destinatarios. Se espera que esto mejore el acceso a la justicia con la inclusión, la receptividad, la responsabilidad, la eficiencia y la transparencia

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