You are currently browsing the category archive for the ‘Temas acerca de la vivienda’ category.
Cooperemos por el agua limpia, segura, y su uso racional
Juan Carlos Sapién, Gerente de Proyectos de Soluciones Habitacionales
Maria Luisa Zanelli, Gerente de Incidencia y Alianzas
Departamento de Vivienda y Asentamientos Humanos
Habitat para la Humanidad América Latina y Caribe
El 71% de la superficie del planeta es agua, el 2.5% es agua dulce, y sólo el 1% de ésta, es apta para el consumo humano[1]; si esta pequeña cuota que nos brinda el planeta sigue siendo utilizada de manera irracional y descontrolada particularmente en zonas urbanas, el agua podría no lograr una tasa suficiente de renovación frente a la demanda; o podría estar tan contaminada que sería prácticamente inútil. Mientras tanto, el agua de lluvia se desaprovecha casi totalmente en las ciudades, se transforma en aguas grises generadoras de problemas ambientales. Lograr agua limpia, segura, y su uso racional es sin duda uno de los problemas más serios que debemos enfrentar en las próximas décadas[2].
En el 2002[3], el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales estableció que “El derecho humano al agua es indispensable para una vida humana digna”, y lo define como “el derecho de cada uno a disponer de agua suficiente, saludable, aceptable, físicamente accesible y asequible para su uso personal y doméstico”. En el 2010, la Asamblea General de las Naciones Unidas[4] reconoció explícitamente el derecho humano al agua y al saneamiento, reafirmando que un agua potable limpia y el saneamiento son esenciales para la realización de todos los derechos humanos. Reducir la proporción de personas sin acceso sostenible al agua potables es la meta 7 de los Objetivos del Milenio al 2015. Este marco ha permitido avances en la descentralización, regulación y control de servicios en la región[5].
En América Latina, el 21% de las viviendas urbanas latinoamericanas no tienen la infraestructura básica necesaria y un 9% carece de agua potable[6]. Se estima que el 40% del agua tratada se pierde por un mal funcionamiento de la infraestructura, fugas[7] y usos inadecuados, mientras que las políticas tarifarias no siempre cubren los costes de operación y raramente benefician a los más pobres[8]. Guatemala, Haití, Nicaragua y Bolivia son los países con niveles más críticos de acceso a agua concentrándose de manera significativa en los barrios marginales[9] de las ciudades.
Hábitat para la Humanidad – Región América Latina y Caribe HPH ALC identifica las cadenas de valor de agua y saneamiento en ámbitos locales, se involucra en educación para la vivienda saludable, tecnologías adecuadas, empoderamiento de las mujeres y grupos vulnerables para influir en mejorar la gestión del agua. Ejemplo de cómo HPH ALC está exitosamente involucrándose desde un enfoque comunitario:
El proyecto Varjada en Brasil, el acceso al agua fue facilitado a través de tecnologías adecuadas como la captación de agua de lluvia. Involucrando a los líderes comunitarios se identificó que el agua potable fue la mayor necesidad comunitaria. El agua no solo fue significativa para mejorar la calidad de vida, sino también para las mujeres que invertían varias horas cada día recolectando agua desde largas distancias. Una vez que se resolvió el problema del agua, las mujeres empezaron a invertir más tiempo en actividades, como la producción y venta de artesanías, incrementando sus ingresos, mejorando la calidad de sus viviendas, invirtiendo más en la educación de sus hijos y experimentando un mayor nivel de autoestima. Además, se organizaron en una asociación, por el desarrollo de la comunidad[10].
En la comunidad “La Gallina”, Nicaragua se conforman el comité de agua y saneamiento, y el comité de prevención de desastres; se forman facilitadores comunitarios para el cambio de comportamiento en agua y saneamiento, y en educación financiera; las familias son capacitadas en autoconstrucción, producción de materiales, uso y mantenimiento de la tecnología de inodoro ecológico; se informa sobre ley de Vivienda, y pasos para legalizar la propiedad; la comunidad elabora su plan de riesgos y amenazas; a través de un trabajo en alianza (gobierno nacional y local, ONG, la comunidad, el sector privado, voluntarios, agencias internacionales, y las familias) se optimizan los recursos para invertir en agua y saneamiento; con todo ello se busca expandir el alcance de la intervención en agua, saneamiento e higiene a una transformación más integral de la comunidad[11].
El agua es un factor clave en el desarrollo socio económico, la erradicación de la pobreza, la equidad social, la igualdad de género y la sostenibilidad ambiental.
Los crecientes niveles de urbanización en la región, los efectos del cambio climático, y el impacto que la ausencia del agua limpia tiene en la salud[12] llama a la acción que enfrente de manera urgente los desafíos que implican mejorar el acceso de individuos y comunidades al agua potable y condiciones de vida higiénicas. A partir de ello, las recomendaciones:
v Mayor cooperación y participación entre gobiernos, agencias internacionales, organizaciones no-gubernamentales, sector privado, y comunidades; pues el acceso a recursos financieros, capacitación, tecnología, políticas adecuadas son aún barreras que requieren intervención para garantizar el acceso a agua limpia;
v Incrementar la voluntad política de los gobiernos, la gestión del agua requiere cooperación efectiva entre niveles de gobierno, garantizar el agua como un derecho humano; y el equilibrio entre las diferentes necesidades y prioridades en la sociedad;
v Garantizar que el derecho al agua no se limite a ofrecer infraestructuras. Existen desafíos importantes en términos de eficiencia, disponibilidad, calidad, asequibilidad y continuidad. Superarlos requiere la revisión y el perfeccionamiento de los modelos de gobernanza, gestión y financiación;
v Desarrollar un enfoque territorial, integral , multidisciplinario considerando factores culturales, educativos y científicos en su diferentes dimensiones legales, institucionales y económico, sociales y políticos;
v Asumir abordajes metodológicos que priorizan el protagonismo comunitario; promueven procesos educativos y de sensibilización en la prácticas concreta (formación en la acción); mejoramiento de las condiciones físicas; reducir las prácticas individuales (o incluso comunitarias) de desperdicio de agua potable; fortalecimiento de capacidad de gestión del servicio; y generación de conocimientos y propuestas para la transformación de las políticas y sistemas que inciden en la problemática.
[2] Para mayor información visitar http://www.revistaciencias.unam.mx
[3] Observación General Nº 15 sobre el Derecho al Agua http://www.un.org/spanish/waterforlifedecade/human_right_to_water.shtml;
[4] Resolución 64/292,
[5] Estado de las Ciudades en América Latina y Caribe, ONU Habitat 2012 p.79
[6] Un espacio para el desarrollo: Los mercados de vivienda en América Latina y el Caribe, BID; p.2
[7] Debido a las fugas en las redes de distribución urbana se pierde hasta un 50% del líquido, que equivales a 250 a 500 millones de m3 de pérdida de agua potable al año en las megas ciudades; lo que equivaldría a abastecer alrededor de 10 a 20 millones de personas más en cada gran ciudad. http://www.unesco.org/water/news/newsletter/247_es.shtml y en http://www.un.org/spanish/waterforlifedecade/swm_cities_zaragoza_2010/pdf/facts_and_figures_long_final_spa.pdf
[8] ONU HABITAT 2012, p. 80
[9] http://www.un.org/spanish/waterforlifedecade/swm_cities_zaragoza_2010/pdf/facts_and_figures_long_final_spa.pdf
[10] Para mayor información sobre esta experiencia, escriba a: dmoraes@habitatbrasil.org.br; o visite: www.habitatbrasil.org.br
[11] Para mayor información sobre estas experiencias, escriba a: fmatus@habitatnicaragua.org.ni; o viste:www.habitatnicaragua.org
[12] UNICEF calcula a nivel mundial que más de 400 millones de niños sufren por una falta de acceso seguro a este recurso. La organización mundial cree que la falta de agua potable contribuye anualmente a la muerte de 1.5 millones de niños menores de 5 años, debido a la diarrea.
La semana pasada, lideres globales, gigantes corporativos y trabajadores humanitarios se reunieron en Brasil para la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sustentable (Río+20). El discurso se centró en el empleo, la energía, las ciudades, la alimentación, el agua, los océanos y los desastres naturales. Mientras es animante saber que dentro de cada una de estas categorías, se dio atención alguna a la problemática de la vivienda inadecuada, el tema claramente merece más espacio en la mesa, dado a su profundo impacto en muchas áreas de la agenda. Abordar el tema de la vivienda inadecuada y la falta de acceso a la ciudad permitirá que todas esas soluciones sean posibles.
La vivienda es reconocida como un derecho básico en la Declaración Universal de Derechos Humanos, y es un catalizador clave para romper el ciclo de pobreza. Vivir en una vivienda adecuada significa mejor salud para toda la familia; una niñez con mejor rendimiento escolar y mayores oportunidades de medios de sustento para los padres. En Hábitat para la Humanidad, somos testigos de la posibilidad de este impacto diario y transformativo en las familias y las personas.
Un ejemplo de esta “sostenibilidad social”, y de como Hábitat para la Humanidad está exitosamente involucrado en el proceso, es el proyecto de Varjada en Brasil. Involucrando a los líderes comunitarios en el proceso de toma de decisiones, Hábitat aprendió que, a pesar de otras prioridades propuestas por la organización, el agua potable fue la mayor necesidad comunitaria. La comunidad, como un total, entendió la conexión; el agua no solo fue significativa para la calidad de vida, sino también para las mujeres que invirtieron varias horas cada día recolectando agua desde largas distancias—y por lo tanto, clave para la sostenibilidad de la comunidad entera.
¿Porque la conexión? Una vez que se resolvió el problema del agua, las mujeres empezaron a invertir más tiempo en otras actividades, como la producción y venta de artesanías. Esto, a su vez, permitió a las familias incrementar sus ingresos y mejorar la calidad de sus viviendas, a su vez que se desarrollaban profesionalmente, invirtiendo más en la educación de sus hijos y experimentando un mayor nivel de autoestima. Además, a través del mercadeo de su artesanía, las mujeres de la comunidad se organizaron en una asociación, a través del cual continúan empujando la mejora y desarrollo general de la comunidad.
Este ejemplo demuestra como las soluciones relacionadas a la vivienda—agua potable, estructuras más solidas, más y más saludables baños —contribuyen a la sostenibilidad de las comunidades al largo plazo, si se toma en cuenta las dinámicas humanas y sociales. Historias semejantes contribuyen al incremento de las tasas de empleo y salud mejorado. Resolviendo las necesidades sociales, de las cuales la vivienda es una, resulta en una vida más sana. Es un hecho tanto para los países desarrollados, como las que se encuentran en el proceso de desarrollo. Una encuesta recién realizada con doctores en los Estados Unidos, mostró que el 43 por ciento deseaban poder distribuir recetas para mejores condiciones de vivienda, por que esto contribuiría a una mejor salud.
Solo podemos contemplar un futuro sostenible si la problemática de la vivienda inadecuada llegue a ser un tema prioritario y recibe su debido reconocimiento—es el eje sobre el cual tantos otros temas se desarrollan.
La simple acción de construir una vivienda adecuada y asequible mejora las oportunidades de la vida. Para abordar la problemática de la vivienda inadecuada en una escala masiva requiere la unificación de los gobiernos, el sector privado y la sociedad civil para encontrar soluciones. Rio+20 es una de las plataformas donde esto puede suceder, pero con la atención limitada para la vivienda, es una oportunidad perdida.
Las mujeres en Hábitat para la Humanidad México demuestran que son algo más que amas de casa, luchando por romper estereotipos, constructoras de algo más que una casa convertidas en pilares de su hogar.
![]()
![]()
![]()
![]()
Hoy, el 8 de marzo de 2011, se cumple el centenario del Día Internacional de la Mujer… “cuando las mujeres de todos los continentes, a menudo separadas por fronteras nacionales y diferencias étnicas, lingüísticas, culturales, económicas y políticas, se unen para celebrar su Día, pueden contemplar una tradición de exactamente 100 años de lucha en pro de la igualdad, la justicia, la paz y el desarrollo.” (HREA.net)
Para la familia de Hábitat para la Humanidad, es un día para celebrar los logros sociales, políticos, económicos, personales de las mujeres en cuanto a su derecho a la vivienda adecuada y a la ciudad. También es un llamado a la reflexión y acción.
Hoy, nos hemos preguntado: ¿Cuales logros estamos celebrando en nombre de las mujeres?; ¿Cómo estamos contribuyendo a cambiar nuestra realidad?; ¿Qué visión tenemos para el futuro?
También reconocemos hoy los miles de rostros femeninos que han trabajado por la causa como parte de la familia Hábitat para la Humanidad.
![]()

“Una mujer es tan fuerte como quiere ser. Todo está dentro de ti. La lucha que te llevará lejos la debes luchar contigo misma. Convéncete que sí puedes, y que te mereces todo y más. ¡Feliz Día a todas esas bellas mujeres y a los hombres que nos valoran!”
- Eugenia Salazar, Desarrollo de Recursos, Costa Rica![]()

“Cambiamos la realidad cuando trabajamos con mujeres jefas de hogar para que conozcan sus derechos en tener acceso a vivienda adecuada. Cuando reconocemos que hay distintos tipos de familias a las cuales servir y no solo pensamos en la familia nuclear. Cuando no le pedimos a la mujer que venga con su compañero a las charlas informativas que brindamos en nuestros programas”.
- Lina Maria Obando, Aprendizaje Organizacional, Costa Rica
![]()

“Hoy celebro el hecho de que por primera vez en años se está viendo en todos estos ámbitos a la mujer como un igual y no sólo eso sino que como una persona capaz y dura competencia”.
- Katerina Kliwadenko, Comunicaciones, Chile
![]()

“Cada vez que incorporamos a las mujeres en cada uno de los procesos que Hábitat establece para la construcción de una vivienda adecuada, estamos contribuyendo a eliminar las barreras que obstaculizan caminar hacia una cultura de equidad y democracia; cuando desde nuestra quehacer profesional reconocemos el potencial que tienen las mujeres y desde lo cotidiano vamos tejiendo espacio de incorporación en la toma de decisiones”.
- Jessica Magaly Deras, Incidencia Política, Honduras
![]()

“Conmemoro cuando la mujer pudo votar como ciudadana, conmemoro cuando las mujeres en nuestro país no tenemos que ponernos el “de” en el apellido cuando nos casamos. Cuando mujeres han logrado roles públicos y son reconocidas por ello”.
- Lina Maria Obando, Aprendizaje Organizacional, Costa Rica
![]()

“En Hábitat, estamos garantizando que la mujer tenga acceso a tenencia segura de tierras, haciéndola ser propietaria o co-propietaria legal de la propiedad y/o vivienda.
“Estamos siendo intencionales en los procesos de selección de familias, tratando de buscar la equidad de género en la selección.
“Estamos facilitando el acceso a crédito y micro-crédito para vivienda y tenencia segura a las mujeres. Estamos formando a la mujer en temas del derecho a la vivienda, educación legal, etc.
“Estamos entablando alianzas interinstitucionales que fomenten el desarrollo de capacidades, empoderamiento y creación de medios de ingresos en las comunidades en las que trabajamos, con especial atención en las mujeres.
“Estamos asegurando que la mujer tenga igualdad de oportunidades e igual participación en los procesos comunitarios y de desarrollo”.
- Rossa Yvonne Nuñez, Desarrollo de Recursos, República Dominicana![]()

“Mi visión es un mundo sin violencia social, política y económica. Un mundo donde el ser mujer no implica desventajas; donde lo femenino no es menospreciado ni considerado inferior”.
- Flora Calderón-Steck, Movilización de Voluntariado, Costa Rica
![]()

“Mi visión en el tema de la vivienda la mujer va a seguir siendo protagonista, pero ahora con todos los conocimientos necesarios, exigiendo una vivienda digna según sus necesidades y no una impuesta”.
- Katerina Kliwadenko, Comunicaciones, Chile
![]()

“Creo que es posible desde nuestro trabajo contribuir a cambiar la realidad de desigualdad en el acceso a la vivienda adecuada. Empezamos por tomar conciencia que los procesos de vivienda no son neutrales y que son matizados por dinámicas de género. Prestando atención de cómo nuestro diseños programáticos e intervenciones afectan de forma diferente a los hombres y a las mujeres”.
- Flora Calderón-Steck, Movilización de Voluntariado, Costa Rica
![]()

“Mi visión para el futuro es ver a mujeres y hombres, en espacio de toma de decisiones juntos, como compañeros construyendo un mundo más justo”.
- Jessica Magaly Deras, Incidencia Política, Honduras
![]()

“Hoy, más que todo celebro el logro de mi madre, que con el apoyo de mi papá hizo grandes cosas con su casita, los estudios de las hijas y muchísimas cosas más, mientras trabajaba fuera de la casa y cuidaba a su familia”.
- Lucy Vásquez, Gestión de Proyectos, Costa Rica
![]()

“Hoy celebro el reconocimiento de la participación de las mujeres en la construcción de sociedades justas. Espero un mundo de paz y armonía, con la participación de todos los seres humanos”.
- Zaira Regueyra Edelman, Analista de Proyectos, Costa Rica
![]()

“Las mujeres estamos llevando nuestro poder de convocatoria solidaria al campo del voluntariado al ser la estadística más alta, siendo un ejemplo en su capacidad de multiplicidad de roles.
“¿Visión para el futuro? Una humanidad sin distingos por cuestiones de género sino por el contrario – unida por ideales conjuntos y en armonía”.
- Mitssy Rovira, Movilización de Voluntariado, Costa Rica
![]()

En Hábitat para la Humanidad, los eventos de Women Build - construcciones por mujeres – han ayudado a levantar más de 1.800 viviendas al nivel mundial, y han brindado apoyo a cientos de proyectos que ayudan a las mujeres. El programa sigue creciendo, potenciando a las mujeres a lo largo del mundo para que cambien la realidad de ellas mismas y de sus familias y comunidades. Este trabajo sería imposible sin el apoyo de miles de personas como tú. ¡Gracias!
![]()

“Los cambios inician por una, y son cambios en lo cotidiano. Yo cambio, para que mi mundo también cambie”.
- Zaira Regueyra Edelman, Analista de Proyectos, Costa Rica
![]()
¿Cuales logros estás celebrando tú?, ¿Cómo estás contribuyendo a cambiar la realidad?… ¿Qué visiones tienes para el futuro?
Por Ana Cutts, Directora Nacional, Hábitat para la Humanidad Argentina
La problemática habitacional de la Ciudad de Buenos Aires se manifiesta, explota y llega a matar. Difícilmente esta situación se resuelva en poco tiempo. Mientras las autoridades ponen parches y “atan con alambre”, la solución esta cada día más lejos. Esta problemática que vemos allá en el Sur de la Ciudad, también está a metros del obelisco, en el barrio más turístico de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, La Boca, a metros de la Casa Rosada. Allí coexisten inmuebles tomados, conventillos con riesgo de derrumbe, hoteles pensión donde viven de 8 a 10 personas en un cuarto de medidas mínimas; condiciones iguales o peores de las que nos muestran con asombro los medios de las “lejanas villas del sur”.
Mientras debatimos los planes de vivienda, en todas las ciudades del mundo un porcentaje creciente de familias elijen el alquiler justo como una solución transitoria y viable. Pero en Buenos Aires, hasta las posibilidades de alquilar departamentos en condiciones adecuadas son escasas o nulas. Detrás de una fachada pintoresca se esconden la usura, la violencia, el peligro estructural y el desamparo de quienes están excluidos del mercado formal de alquileres.
Desde hace dos años Hábitat para la Humanidad Argentina, ofrece a estas familias un proyecto de “Alquileres Tutelados”, donde aportamos una garantía y acompañamiento social para acceder a alquileres en ambientes adecuados. Sin embargo, solo hemos podido ubicar a 4 familias, de las más de 100 que tenemos registradas, por dos razones muy vinculadas a la situación que explotó en el sur de la ciudad de Buenos Aires
- Incompetencia de la ley en resolver incumplimientos de contratos de alquiler.
- Falta de unidades en oferta para alquilar.
Además, hace un año que tramitamos los permisos necesarios para poder construir unidades adecuadas para alquileres justos en el barrio de La Boca pero existen muchos obstáculos que van desde la burocracia, hasta posiciones mezquinas y poco realistas que ignoran la emergencia habitacional en la que esta la ciudad. Existen más de 100 mil unidades en desuso o mal uso en Buenos aires, mientras otras 100 mil familias viven en condiciones que hoy atentan contra la salud y el futuro de sus/nuestros niños.
Urge una decisión política para apoyar los diferentes proyectos que presentan las organizaciones no gubernamentales, enfocados en el hábitat urbano y con el fin de reacondicionar estos espacios y aliviar la emergencia habitacional de, entre otros, el barrio más turístico y también más precario de la Ciudad de Buenos Aires.
Reproducido con el permiso de la autora.
Ver original en Noticias HPHA.
Publicado con permiso de COHRE.
16 de Agosto de 2010 – Se estima que en la mayoría de los países de América Latina, entre el 30 y el 60 por ciento de las mujeres ha sufrido violencia doméstica en algún momento de sus vidas. Claro que la cifra real es probablemente mucho mayor ya que muchas no denuncian este tipo de crimen.
La última edición del popular boletín de COHRE sobre Derecho a la Vivienda y Derecho a la Ciudad en América Latina, explora ésta crisis mediante las experiencias de algunas de las activistas que trabajan el tema en América Latina, detalla los principales desafíos, y posibles soluciones para aquellas mujeres para quienes el hogar se ha transformado en una prisión.
En su articulo, Elba Núñez, investigadora del Comité de América Latina y el Caribe para la defensa de los derechos de las mujeres, Cladem Paraguay, expone algunos de los desafíos y límites para el cumplimiento del derecho de las mujeres a una vivienda adecuada.
Por su parte, Patricia Guerrero, fundadora de la Liga de Mujeres Desplazadas de Colombia, aborda algunas de las respuestas que se han dado desde las organizaciones sociales a las problemáticas de vivienda sufridas por las mujeres. En su artículo, Guerrero relata la construcción de la Ciudad de las Mujeres, una experiencia habitacional única en la región desarrollada por y para mujeres.
Como relata Victoria Ricciardi, autora de un reciente informe de COHRE sobre el derecho de las mujeres a la vivienda en Argentina, Brasil y Colombia, en su artículo, la cantidad de refugios disponibles para víctimas de violencia doméstica en los países estudiados son extremadamente limitados y, con períodos de estadía de menos de seis meses, las soluciones a largo plazo son casi nulas.
Para leer el boletín de COHRE sobre Derecho a la Vivienda y Derecho a la Ciudad en America Latina, haz clic aquí.
Para ver el último informe de COHRE sobre el derecho a la vivienda para victimas de violencia doméstica, por favor haz clic aquí.
Para más información contacte:
Eliane Drakopoulos | Director of Communications | COHRE – Centre on Housing Rights and Evictions | 83, rue de Montbrillant | 1202 Geneva, Switzerland | T +41 (0)22 734 1028 | M +41 (0)789 106 745 | eliane@cohre.org | www.cohre.org
Por Marta Elena Hernández
Desde niñas, jugando a “la casita”, las mujeres latinoamericanas nos apropiamos del espacio doméstico como un ámbito fundamental en nuestras vidas. Culturalmente se nos enseña que “somos de la casa”, aun cuando la casa no sea nuestra. A pesar de que día a día tenemos mayor presencia y responsabilidad en los espacios públicos, el proceso de socialización nos sigue responsabilizando por la casa y por los procesos familiares y comunitarios que se desarrollan en torno a ella.
Acceder a una vivienda adecuada , es un desafío difícil para un alto porcentaje de los aproximadamente 230 millones de pobres en América Latina y, de manera especial para las mujeres, pues su exposición a la pobreza es más alta que la de los hombres en todos los países de la región (1.15 veces mayor), situación que se agrava con el aumento de la jefatura de hogar femenina, la cual se vive en aproximadamente el 32% de los hogares latinoamericanos.
La sobrecarga de trabajo no remunerado, el cuido de terceros, la inseguridad de la tenencia de la tierra que habitan, el limitado acceso a servicios básicos, la precariedad de sus viviendas y su incidencia en las condiciones de salud y educación de ellas y de sus hijos, son solo algunos de los factores que contribuyen sensiblemente a que se siga perpetuando el círculo de la pobreza.
A estos factores se une la exclusión histórica de su reconocimiento como sujeto de derechos, pues a pesar de los avances significativos en algunas de las legislaciones nacionales, se mantienen prácticas que obstaculizan el acceso y ejercicio pleno de su ciudadanía.
La brecha de pobreza por género exige políticas de largo plazo, con el fin de promover el reconocimiento de su derecho “… a una vivienda adecuada, es decir, a un espacio protegido, privado y seguro, donde tenga un sentimiento de pertenencia y conexión con sus raíces, y donde pueda disfrutar de sus otros derechos y desarrollar actividades reproductoras y productivas”. Así como para “proporcionar seguridad jurídica sobre la tenencia e igualdad de acceso a la tierra a todas las personas, incluidas las mujeres y a emprender reformas para dar a la mujer acceso pleno y equitativo a los recursos económicos, incluido el derecho a la herencia y la propiedad de la tierra”.
El diseño y la definición de estrategias para una exitosa puesta en práctica de estas políticas y programas pasan por enfrentar desafíos tanto de carácter conceptual como metodológico. Algunos de estos son:
- Involucrar activamente en la toma de decisiones a las mujeres. Implementar las “acciones positivas o afirmativas” como instrumentos de equiparación de las desigualdades, asegurando igualdad de oportunidades para mujeres y hombres.
- Reconocer la existencia de diversidad de tipos de familias, no solo la familia nuclear, sino hogares a cargo de mujeres, hogares unipersonales, y otra múltiple mezcla de “arreglos familiares”, que derivan en las necesidades habitacionales también diversas.
- Privilegiar las familias con un alto número de miembros económicamente dependientes, debido a la mayor vulnerabilidad que esto conlleva.
- Considerar los roles diferenciados de hombres y mujeres en el sostenimiento de las familias no solo en el ámbito económico, sino también afectivo, psicológico y de establecimiento de las redes sociales de apoyo comunitario.
- Garantizar a las mujeres el acceso a financiamiento para vivienda en diversas modalidades por ejemplo créditos y subsidios.
- Mejorar la protección legal de la tenencia de la tierra y la vivienda en sus diferentes modalidades: privadas, públicas, cooperativas, comunales.
Hay ejemplos de iniciativas que buscan visibilizar el rol de la mujer y que sirven para ir abriendo brechas, en la discusión y análisis de la temática al interior de las organizaciones nacionales de Hábitat para la Humanidad en América Latina. Algunos estos son:
Hábitat para la Humanidad Bolivia: El Proyecto “Mujeres jefas de hogar, Gestoras del Derecho Humano a la Vivienda” implementado en Cochabamba y Santa Cruz (municipio La Guardia), está promoviendo que las mujeres reconozcan sus derechos y se apropien de ellos para participar de manera activa -desde sus casas, en sus barrios y en escenarios políticos- de manera que puedan revertir aquello que les afecta en su vida cotidiana y que no les permite vivir en condiciones de dignidad. También, el proyecto financiado por DFID que apunta a promover la práctica procedimental y actitudinal de la mujer como agente impulsor protagonista en la regularización de suelo.
Hábitat para la Humanidad Brasil: El proyecto Mulheres Recriando Vidas provee una casa financiada mayormente con subsidios del gobierno y un microcrédito que se ajuste a su capacidad de pago. Desarrollado en la ciudad de Feira Nova, Estado de Pernambuco. A familias cuya principal fuente de ingresos es el raspado de yuca realizado por mujeres. Cada mujer recibe US$8 por tonelada de mandioca raspada. Su jornada de trabajo es de 12 a 16 horas.
Hábitat para la Humanidad Costa Rica: La organización acogió la posibilidad ofrecida por el artículo 42 del Código de Familia, para que la propiedad de las viviendas que construye sean inscritas en el registro de la propiedad con “afectación al Patrimonio Familiar”, es decir que, no puede ser enajenado ni gravado, sino con el consentimiento de ambos cónyuges, ni puede ser perseguido por acreedores personales del propietario, salvo en deudas contraídas por ambos cónyuges. Lo que contribuye a que en caso de rompimiento de la relación de pareja, las mujeres y los niños no queden desprotegidos.
Hábitat para la Humanidad El Salvador: Para el proyecto de reconstrucción para familias afectadas por la tormenta Ida, toda la información ha sido segregada para poder tener los datos de hombres y mujeres, y analizar como una situación de desastres puede afectar de manera diferenciada a las mujeres y a los hombres. De las 50 familias a beneficiar por este proyecto, el 66% tienen como cabeza de familia a mujeres; este porcentaje producto de la definición de criterios específicos de selección que priorizan apoyar de manera intencional a madres solteras y jefas de hogar.
Hábitat para la Humanidad México: Proyecto Mujeres Moviendo el Mundo: que otorga a 300 mujeres jefas de familia de escasos recursos, soluciones habitacionales adecuadas y saludables, de acuerdo a sus necesidades y fortalece en las mujeres habilidades para el liderazgo y trabajo en grupo, para que participen en el proceso de construcción y se integren a organizaciones comunitarias.
Hábitat para la Humanidad Costa Rica, Paraguay y Bolivia tienen en su plan estratégico a las familias con jefatura femenina como población meta prioritaria.
Estos pasos nos motivan a seguir caminando para enfrentar el reto de la incorporación de la perspectiva de género en las estrategias programáticas diseñadas para el cumplimiento de la misión. Y que refleje de manera explícita en las acciones, proyectos y programas la intencionalidad de promover, divulgar y defender el derecho de las mujeres a la vivienda adecuada, a la tenencia segura y a ciudades seguras.
Fuentes
ONU. Consejo Económico y Social. COMISIÓN DE DERECHOS HUMANOS. DERECHOS ECONÓMICOS, SOCIALES Y CULTURALES. La mujer y la vivienda adecuada. E/CN.4/2003/55 del 26 de marzo de 2003. Párrafo 4.
CEPAL. Informe Panorama Social de América Latina 2009.
Secretaría General ‐ Coalición Internacional para el Hábitat. Resumen del Seminario Internacional. Las Mujeres y el Derecho a la Vivienda: Construyendo Hábitat desde la Dignidad. Barcelona, España. Noviembre 2008.
Declaración de Estambul 1996.
Entrevista › Julie T. Katzman, gerente general del FOMIN
Leer el artículo completo aquí
El FOMIN participará en la reconstrucción de Haití enfocándose en las áreas donde posee ventajas comparativas, como microfinanzas y remesas. Una red de alianzas con el sector privado ya está en marcha, dice su gerente general.
Diego Fonseca / Washington DC, Especial MicAméricas
Febrero 23, 2010
El trabajo del FOMIN para articular respuestas a la crisis humanitaria de Haití ha sido incesante desde que el 12 de enero un terremoto destruyera Port-au-Prince. Julie T. Katzman, la gerente general, creó un grupo especial coordinado por la especialista María Teresa Villanueva e integrado por expertos en microfinanzas, remesas, vivienda y desarrollo de la empresarialidad, entre otras áreas. Ellos deben generar proyectos en alianza con el sector privado para volver a poner en marcha la rueda de la economía haitiana, donde desde antes del terremoto hay 340.000 beneficiarios de 20 proyectos del FOMIN.
Katzman visitó Haití en diciembre de 2009, en un viaje de seis días junto al presidente del BID, Luis Alberto Moreno, para conocer el tipo y la evolución de esos proyectos. “Veías al Haití pre-terremoto y veías al país más pobre y frágil del hemisferio y, cruelmente, veías también una oportunidad para que el FOMIN tuviera un impacto real”, dice Katzman. “Junto al BID vimos entonces una oportunidad de enfocar nuestras intenciones, sin exclusividad, en la capitalización del norte del país, especialmente en turismo”.
Katzman regresó a Washington, DC convencida de que para eso el FOMIN debía apostar a proyectos mucho más grandes que los pequeños emprendimientos que financiaba. Eso fue precisamente lo que discutía en una reunión con 10 ejecutivos de la institución la mañana del 12 de enero. Katzman dialogó con Diego Fonseca, gerente de contenidos de MicAméricas. Estos son los extractos de la conversación.
De http://www.iadb.org/micamericas/section/detail.cfm?id=6605§ionID=SPCAL

La vivienda es un derecho constitucional, y sin embargo más del 15 por ciento de los bogotanos no la tienen. La administración de la ciudad ha relegado esta necesidad a renglones secundarios, pero es mucho lo que puede y debe hacerse, tanto respecto del entorno externo que es decisivo para la vivienda como en su mejoría “de puertas para adentro”.
Hábitat: soporte físico /
Comentarios recientes