You are currently browsing the tag archive for the ‘desarrollo’ tag.
La semana pasada, lideres globales, gigantes corporativos y trabajadores humanitarios se reunieron en Brasil para la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sustentable (Río+20). El discurso se centró en el empleo, la energía, las ciudades, la alimentación, el agua, los océanos y los desastres naturales. Mientras es animante saber que dentro de cada una de estas categorías, se dio atención alguna a la problemática de la vivienda inadecuada, el tema claramente merece más espacio en la mesa, dado a su profundo impacto en muchas áreas de la agenda. Abordar el tema de la vivienda inadecuada y la falta de acceso a la ciudad permitirá que todas esas soluciones sean posibles.
La vivienda es reconocida como un derecho básico en la Declaración Universal de Derechos Humanos, y es un catalizador clave para romper el ciclo de pobreza. Vivir en una vivienda adecuada significa mejor salud para toda la familia; una niñez con mejor rendimiento escolar y mayores oportunidades de medios de sustento para los padres. En Hábitat para la Humanidad, somos testigos de la posibilidad de este impacto diario y transformativo en las familias y las personas.
Un ejemplo de esta “sostenibilidad social”, y de como Hábitat para la Humanidad está exitosamente involucrado en el proceso, es el proyecto de Varjada en Brasil. Involucrando a los líderes comunitarios en el proceso de toma de decisiones, Hábitat aprendió que, a pesar de otras prioridades propuestas por la organización, el agua potable fue la mayor necesidad comunitaria. La comunidad, como un total, entendió la conexión; el agua no solo fue significativa para la calidad de vida, sino también para las mujeres que invirtieron varias horas cada día recolectando agua desde largas distancias—y por lo tanto, clave para la sostenibilidad de la comunidad entera.
¿Porque la conexión? Una vez que se resolvió el problema del agua, las mujeres empezaron a invertir más tiempo en otras actividades, como la producción y venta de artesanías. Esto, a su vez, permitió a las familias incrementar sus ingresos y mejorar la calidad de sus viviendas, a su vez que se desarrollaban profesionalmente, invirtiendo más en la educación de sus hijos y experimentando un mayor nivel de autoestima. Además, a través del mercadeo de su artesanía, las mujeres de la comunidad se organizaron en una asociación, a través del cual continúan empujando la mejora y desarrollo general de la comunidad.
Este ejemplo demuestra como las soluciones relacionadas a la vivienda—agua potable, estructuras más solidas, más y más saludables baños —contribuyen a la sostenibilidad de las comunidades al largo plazo, si se toma en cuenta las dinámicas humanas y sociales. Historias semejantes contribuyen al incremento de las tasas de empleo y salud mejorado. Resolviendo las necesidades sociales, de las cuales la vivienda es una, resulta en una vida más sana. Es un hecho tanto para los países desarrollados, como las que se encuentran en el proceso de desarrollo. Una encuesta recién realizada con doctores en los Estados Unidos, mostró que el 43 por ciento deseaban poder distribuir recetas para mejores condiciones de vivienda, por que esto contribuiría a una mejor salud.
Solo podemos contemplar un futuro sostenible si la problemática de la vivienda inadecuada llegue a ser un tema prioritario y recibe su debido reconocimiento—es el eje sobre el cual tantos otros temas se desarrollan.
La simple acción de construir una vivienda adecuada y asequible mejora las oportunidades de la vida. Para abordar la problemática de la vivienda inadecuada en una escala masiva requiere la unificación de los gobiernos, el sector privado y la sociedad civil para encontrar soluciones. Rio+20 es una de las plataformas donde esto puede suceder, pero con la atención limitada para la vivienda, es una oportunidad perdida.

Pregunta y respuesta con Joe y Hábitat (English below)

Joe Johnston es colaborador del programa de Aldea Global en Americus, Georgia, EE.UU –una de las sedes internacionales de Hábitat para la Humanidad. Todos los días, ayuda a coordinar brigadas de voluntarios estadounidenses con destino a países latinoamericanos y caribeños. Pero en esta ocasión, Joe se hizo voluntario él mismo, liderando no sólo uno, sino dos grupos de voluntarios a Haití para ayudar en la preparación del terreno para el Proyecto Carter. A su regreso, le preguntamos sobre su experiencia.
HPH: ¿Qué sabes de Haití ahora que no sabías antes del terremoto?
Joe: En realidad no sabía mucho de Haití antes de haber viajado allá. Sabía algunas cosas básicas, pero sobre todo siento que el viaje fue una experiencia que me abrió mucho los ojos. Por ejemplo, me sorprendió aprender de la falta de una red eléctrica formal o un sistema de saneamiento—aprendí cuanto carecía la infraestructura de Haití inclusive antes del terremoto. Las cosas más básicas de mi propia vida nunca han sido establecidas en Haití.
HPH: ¿Cómo impacta tu vida, tu trabajo y tus sueños el enfrentar la situación de Haití en carne y hueso?
Joe: El viaje a Haití fue una experiencia increíble. La cultura… el paisaje… la gente… todo súper lindo. Es muy doloroso ver a tantas personas que luchan todos los días solo para sobrevivir. Haití reafirmó mi compromiso a la misión central de Hábitat: brindar acceso a viviendas adecuadas y asequibles para los que más lo necesitan. La experiencia me inspiró a continuar trabajando por un mejor futuro global.
HPH: ¿Por qué fuiste a Haití, porque otros deberían seguir apoyando?
Joe: Viajé a Haití para ser parte de una solución. Tan pronto que me enteré de que Hábitat iba movilizar brigadas de voluntarios a Haití, me alisté para unirme a una. Luego del viaje, me ofrecí para liderar otra por la increíble experiencia que era. Quiero seguir siendo parte de este esfuerzo por todo el tiempo que me sea posible. Me ha motivado a compartir mi experiencia con otros y recolectar fondos para el programa de Hábitat en Haití. Estoy convencido que otros deben seguir apoyando la recuperación de Haití, como parte de la construcción de una mejor comunidad global. Los haitianos carecen de nuestro apoyo, y por mi parte, estoy listo para ayudarles a reconstruir.
HPH: ¿Cómo has visto que los haitianos son parte de la solución?
Joe: En Leogáne, vi la comunidad de Santo trabajando arduamente para construir sus hogares. Trabajaron en equipo. Hicieron cualquier cosa y toda cosa que se tenía que hacer. Nuestra brigada tuvo la oportunidad de trabajar hombro a hombro con ellos, compartiendo el sudor y la risa. Fue una experiencia muy enriquecedora. No dudo que a esta gente tendrá un futuro sólido.
Joe Johnston
Americus, Georgia, EE.UU
Q & A with Joe and Habitat for Humanity

Joe Johnston works with the Global Village program in Americus, Georgia, U.S.A. –one of Habitat for Humanity’s global headquarters. Each day, Joe helps coordinate volunteer teams from the United States traveling to Latin American and Caribbean countries. On this occasion, however, Joe became a volunteer himself, leading not one, but two teams to Haiti to help prepare ground for the Carter Work Project. We asked Joe a few questions about what he learned.
HFH: What do you know about Haiti now, that you didn’t know before you traveled there?
Joe: Honestly, I did not know very much about Haiti before traveling there. I knew some of the basics, but most of all I feel like this trip was such an eye opening experience. I was amazed to learn of Haiti’s lack of a power grid and sanitation system, for example—that the infrastructure of Haiti was lacking before the earthquake. The things that seem most basic in my own life have never been established here.
HFH: How has experiencing Haiti firsthand impacted you, your life and your dreams?
Joe: The Global Village trip to Haiti was an amazing experience. The culture… the landscape… the people… are all so beautiful. It’s heartbreaking to see so many people struggling everyday just to get by. Haiti further cemented my dedication to Habitat’s central mission of providing decent, affordable shelter to those in need. The experience has inspired me to continue to work for a better global future.
HFH: Why did you travel to Haiti, and why should others continue to support its recovery?
Joe: I traveled to Haiti to become part of a solution. As soon as I heard that we would be sending these Global Village teams to Haiti I was ready to be a part of one. I’ve volunteered to lead another trip to Haiti because of what I experienced. I would like to continue to be a part of this effort for as long as I can. I have been motivated to share my experience and raise funds for Habitat’s program in Haiti. Others should continue to support Haiti’s recovery as part of building a better global community. The Haitians need our support, and I am ready to help them rebuild.
HFH: How have you seen the Haitian people being part of their own solution?
Joe: In Leogane, I witnessed the people from the Santo community working hard to get their homes built. They worked as a team. They did anything and everything that needed doing. Our team was able to work alongside them and share sweat and laughter. It was a very rewarding experience. I have no doubt that these people will create a great future for themselves.
Joe Johnston
Americus, Georgia, U.S.A.

Sobrevivir a lo peor (English below)

El 12 de enero del 2010, cuando se dio el terremoto, Eunide Eugene tenía cuatro meses de embarazo. Estaba en su casa en Léogâne, cuando ésta se derrumbó sobre ella, atrapándola bajo los escombros.
“Casi morí aquel día”, recordó. “Todo mundo –mis amigos y vecinos –creyeron que yo había muerto. Pero dos personas me sacaron de entre los escombros. Gracias a Dios, el bebé estuva bien”.
En Santo, Eugene se unió a cientos de sus nuevos vecinos que quedaron sin hogar. Más de un año y medio después sigue viviendo allí, cuidando a sus cuatro hijos, a tres sobrinos y a su abuela de 79 años –todos en el mismo albergue de emergencia.
Cada semana ella viaja en un “tap-tap”, uno de los comunes “buses” privados haitianos – que a menudo son pickups destartalados-, al pueblo de Malpasse, cerca de la frontera con República Dominicana, para comprar perfumes, cosméticos y productos de belleza. Los lleva a las abarrotadas calles de Puerto Príncipe, para venderlos a crédito a los vendedores ambulantes. Los miércoles, regresa para cobrar sus humildes ganancias.
El albergue actual de Eugene es terriblemente pequeño para las nueve personas que viven allí.
“No tenemos a dónde ir”, dijo ella. “No tenemos dinero, no tenemos nada”. Una nueva vivienda, dice, ayudará muchísimo a su familia, brindándoles un lugar seguro y adecuado donde vivir y dormir.
Eunide Eugene
Léogane, Haití
Surviving the worst
Eunide Eugene was four months pregnant on January 12, 2010, when the earthquake struck. She was at home in Léogâne, and the concrete house collapsed on top of her, pinning her in the debris.
“I almost died that day,” she recalled. “Everybody—my friends and neighbors—thought I had died. But two people pulled me out. Thank God the baby was OK.”
Eugene joined hundreds of her now-homeless neighbors in Santo. More than a year and a half later, she still lives there, supporting her four children, three nephews and her 79-yearold grandmother, all of whom live in one shelter.
Every week she catches a tap-tap, one of the ubiquitous privately owned Haiti “buses”—frequently just dilapidated pickup trucks—to the town of Malpasse, near the Haitian border with the Dominican Republic, and buys cosmetics, perfume and beauty supplies. She takes them to the teeming streets of Port-au-Prince, and sells them on credit to the sidewalk vendors there. On Wednesdays, she returns to collect her modest profits.
Eugene’s current shelter is painfully small for the nine people who live there.
“We have nowhere else to go,” she said. “We don’t have money, and we don’t have anything else.” The new house, she said, will help her family a great deal, giving them a simple, decent place to live and sleep.
Eunide Eugene
Léogane, Haiti

Después de un año en el campamento (English below)

“Pensé que había perdido a dos de mis hijos. Estaban dentro de la casa cuando esta colapsó”, dijo Chrisler Oibrice de 40 años y padre de cinco: Chrislanda de 14 años; Blondy de 6; Betina de 6; Féguer de 3; y Frantzo de 18 meses.
“Mi esposa y yo estábamos preparando algo para cenar, mientras Chrislanda, Blondy y Bettina jugaban afuera. Cuando comenzó el terremoto, tomé a mi esposa y salimos rápidamente sin tener tiempo de poder buscar a Féguer y a Frantzo”. Gracias a Dios ambos chicos sobrevivieron al desastre.
Con su casa en ruinas, Olibrice recogió todas los pedazos de latas, madera y plástico que encontró para construir un albergue para él y su familia. “Fue difícil vivir dentro del albergue, especialmente cuando llovía”, dijo. “Pasamos noches enteras despiertos”.
La familia pasó más de un año viviendo en este albergue inseguro, en un campamento de emergencia.
“Un día, un representante de Hábitat se acercó y nos dijo que nuestra condición era crítica”, dijo Olibrice. “Le expliqué que estábamos esperando un bebé, y que no sabíamos ni donde ni cómo íbamos a cuidar a este nuevo miembro de la familia”.
Hoy, Olibrice y su familia viven en un alojamiento temporal de Hábitat. Es una de las 1.250 familias que han recibido alojamientos en Cabaret, Haití, gracias al apoyo de la Agencia de EE.UU para la Oficina de Desarrollo Internacional de Asistencia ante Desastres, a través de un sub-financiamiento de “Servicios Católicos de Consuelo” (Catholic Relief Services), el Comité Metodista Unido para Ayuda (United Methodist Committee on Relief) y la colaboración de la Misión Bautista Afroamericana (African-American Baptist Mission Collaboration).
Para hacerse cargo de su familia, Olibrice trabaja diariamente en sus cultivos. Su esposa, Dieutane Joseph, de 40 años, vende lo que producen y otros productos que puedan generar un pequeño ingreso. “Hábitat lo hizo posible, y esta es nuestra mayor bendición del año”, dijo Olibrice. “No sé qué nos proveerá Dios para el futuro, pero lo único que sé es que mi esposa y yo podremos mandar a Chrislanda, a Blondy y a Bettina a la escuela en octubre”.
Chrisler Olibrice
Cabaret, Haití
After a year in the tent camp
“I thought I lost two of my boys. They were inside when our house collapsed,” said Chrisler Olibrice, 40, father of five children: Chrislanda, 14; Blondy, 6; Bettina, 5; Féguer, 3; and Frantzo, 18 months.
“My wife and I were preparing something for dinner. Chrislanda, Blondy and Bettina were playing outside. When the earthquake struck, I grabbed my wife, and we jumped outside without having time to take Féguer and Frantzo.” Thankfully, both boys survived the earthquake.
With his home in ruins, Olibrice gathered up all the metal sheeting, wood and plastic material he could find to build a shelter for his family. “It was hard to live inside it, especially when it rained,” he said. “We spent entire nights awake.”
The family spent more than a year living in their unsafe shelter and surrounding shanty.
“One day, a Habitat surveyor came to me and said that our condition was critical,” Olibrice said. “I explained to him we were expecting a baby, and we didn’t know where or how we were going to take care of this new child in our family.”
Today, Olibrice and his family live in a Habitat transitional shelter. They are one of 1,250 families to receive a shelter in Cabaret thanks to the support of the U.S. Agency for International Development Office for Disaster Assistance through a subgrant from Catholic Relief Services, the United Methodist Committee on Relief, and the African-American Baptist Mission Collaboration.
To take care of his family, each day Olibrice tends his crops. His wife, Dieutane Joseph, 40, sells what their plot of land produces and other things that can bring in some money. “Habitat made it happen, and this is our biggest luck of the year,” Olibrice said. “I don’t know what God will provide us for the future, but the only thing I know is my wife and I will send Chrislanda, Blondy and Bettina to school in October.”
Chrisler Olibrice
Cabaret, Haiti

“Estoy usando mi voz” (English below)

Frantzyse Erisma, de 28 años, es la coordinadora general de la Asociación de Solidaridad de Mujeres, un grupo que ha sido instrumental para el trabajo de Hábitat para la Humanidad en la comunidad de Santo. Erisma y sus hijas, de 6 y 7 años, son una de las familias que se mudarán de tiendas de emergencia a viviendas permanentes después del Proyecto Carter.
“Esta vivienda es muy importante para nuestra familia”, dijo Erisma. “Cuando uno ya tiene casa, solo le pueden suceder cosas buenas. Esto es muy importante”.
La casa que Erisma alquilaba se destruyó con el terremoto de enero de 2011. Ella y sus dos hijas vivieron temporalmente en una carpa de emergencia, luego se pasaron a vivir a una casa de una habitación en Léogâne mientras esperan la construcción de su nueva vivienda en Santo.
“Soy una mujer fuerte, y estoy aquí para ayudar a Hábitat y a la comunidad”, dijo. “Estoy usando mi voz”.
Frantzyse Erisma
Leogáne, Haití
“I am using my voice”
Frantzyse Erisma, 28, is the general coordinator of the Association of Women’s Solidarity, a group that has been instrumental in Habitat’s for Humanity’s work in Santo. Erisma and her daughters, ages 6 and 7, also are among the families who will be moving from tents into permanent homes after the Carter Work Project.
“This house is very important for our family,” Erisma said. “As soon as you have a house, good things can happen for you. This is very important.”
Erisma’s rented house was destroyed in the 2010 earthquake. She and her daughters lived in a tent for a while, but since have moved into a one-room house in Léogâne while they wait for their house to be built in Santo.
“I’m a strong woman, and I’m here to support Habitat and the community,” she said. “I’m using my voice.
Frantzyse Erisma
Leogáne, Haiti
Boletín de la Red HPH ALC
Promoción Defensa e Incidencia Política Programática
Diciembre 2010
El Boletín para la Red Hábitat para la Humanidad – Promoción, Defensa e Incidencia (PDI) es una iniciativa colectiva de organizaciones nacionales y la oficina regional de Hábitat, que busca promover espacios de articulación para fortalecer los procesos de incidencia en políticas públicas a nivel local, nacional y regional. En esta edición hacemos un primer acercamiento a políticas públicas de financiamiento para la vivienda en algunos países de la región, y a los referentes en que se sustentan para el beneficio de los sectores más vulnerables. Para ello, autoridades de gobierno, profesionales, y redes de la sociedad civil contribuyen desde sus perspectivas y experiencias.
Nota del Vicepresidente
Por Torre Nelson, Vicepresidente de Hábitat para la Humanidad América Latina y el Caribe.
Nota editorial
Por María Luisa Alvarado-Zanelli, Gerente de Promoción, Defensa e Incidencia Política, Hábitat para la Humanidad Internacional - Región América Latina y el Caribe.
Introducción
En esta edición hacemos un primer acercamiento a políticas públicas de financiamiento para la vivienda en algunos paises de la región, y a los referentes en que se sustentan para el beneficio de los sectores más vulnerables. Para ello, autoridades de gobierno, profesionales, y redes de la sociedad civil contribuyen desde sus perspectivas y experiencias. Ver más
Gobierno y política pública
Chile: Nueva Política Habitacional: Más calidad e integración social
Patricia Poblete Bennett, Ministra de Vivienda y Urbanismo 2006-2010, República de Chile.
¿Cuáles fueron los pilares fundamentales de la política del sector habitacional del Estado Chileno; y como influyeron en la toma de decisiones públicas en el objetivo de atender a la población más vulnerable de Chile? Patricia Poblete ex ministra y consultora experta en el tema habitacional nos comparte su experiencia. Ver más
Perú: Conceptos Generales del Subsidio a la Vivienda en Perú
Arq. David Alfonso Ramos Lópes, Vice Ministro de Vivienda y Urbanismo, Ministerio e Vivienda Construcción y Saneamiento, República de Perú.
¿Qué alcances presenta la política pública peruana para atender el déficit cualitativo y cuantitativo de la vivienda para los sectores más vulnerables; cuál ha sido el proceso de decisiones para la asignación de recursos para vivienda social; la contribución de la sociedad civil, y los desafíos a futuro? Ver más
Procesos de cambios de política pública
CHILE, recientemente el Ministerio de Vivienda y Urbanismo ha presentado su propuesta “Modificaciones a la Política Habitacional”. La Red Observatorio de Vivienda y Ciudad organizó el Taller “Modificaciones a la Política de Vivienda ¿Una nueva Política Habitacional?” En dicho taller se comprende que se trata de la profundización de un modelo donde el Estado cumple un rol de facilitar la acción del mercado para dar respuesta a la problemática de la vivienda. Se concuerda que había deficiencias en la política habitacional vigente. Ver más
COSTA RICA, en Octubre 2010 la Ministra de Vivienda y Asentamientos Humanos del gobierno Costarricense, presentó la “Política y Plan Nacional de Vivienda y Asentamientos Humanos” 2010-2025. En su diagnóstico identifica: ausencia de una política para capacitar a los ciudadanos en la convivencia en su barrio o en su comunidad. Ver más
Sociedad civil y política pública
Alianza Internacional de Habitantes: Financiamiento para Tierra y Vivienda en America Latina y el Caribe
Paul Maquet Makedonski, Alianza Internacional de Habitantes.
Uno de los problemas sociales más agudos en América Latina y el Caribe es el problema de la tierra y la vivienda, que reviste hoy nuevas características que deben ser tomadas en cuenta al momento de analizar las posibles soluciones. Ver más
Bolivia: Construyamos un Lugar Donde “Vivir Bien”
Martha Arébalo, Ph.D en Diseño con especialidad en Estudios Urbanos, Universidad Autónoma Metropolitana de México, Sede Azcapotzalco, Coordinadora Centro Cooperativo Sueco.
El discurso oficial en Bolivia afirma que el Programa de Vivienda Social y Solidaria, marca el punto de inflexión entre un Estado que dejó la atención de la Vivienda a la iniciativa privada y desarticuló la institucionalidad del Sector; y un nuevo Estado, que asume plenamente su obligación social, especialmente con los sectores más pobres. Ver más
Brasil: Algunas Notas sobre la Política Habitacional reciente en Brasil y el Programa “Mi Casa, Mi Vida”
Demóstenes Moraes, Director Ejecutivo Nacional, Hábitat para a Humanidad Brasil.
El proceso de urbanización brasileña está marcado por una grave situación de desigualdad socioeconómica consecuencia de una histórica concentración de poder, tierra y de riqueza. Ver más
Ecuador: Políticas Públicas y Asignación de Recursos al Sector Vivienda en Ecuador
María Elena Acosta M., Máster en Políticas Públicas-Desarrollo Local y Territorial , Estudios de Sociología.
El impulso de políticas públicas en América Latina se ha constituido en la acción principal de los gobiernos y la sociedad civil para intentar disminuir las inequidades en el acceso a vivienda adecuada para las poblaciones más vulnerables. Ver más
México: La Dimensión de Género en el Ejercicio Presupuestal Programa de Subsidios del Fondo Nacional de Habitaciones Populares – FONHAPO en México
Mario Rivera, Gerente de Educación e Investigación , Hábitat para la Humanidad México.
En México, el 25% de los hogares tienen mujeres como jefas de familia. El 29% de las mujeres de entre 15 y 49 años han sufrido violencia económica por parte de sus parejas. Por ello, es muy importante su acceso a la seguridad que representa contar con una vivienda. Ver más
Boletines anteriores:
Construyendo Derechos para la Humanidad – Boletín Nº1
Para más información, por favor visita Habitatlatino.org.
Boletín de Promoción Defensa e Incidencia Nº2
Por Maria Luisa Alvarado-Zanelli Gerente de Promoción Defensa e Incidencia Política, Habitat para la Humanidad America Latina y Caribe.
La ausencia de políticas adecuadas de suelo urbano, y de financiamiento vulneran el derecho a la vivienda y a la ciudad de millones de personas en la región; esta edición del Boletín focaliza en el tema del financiamiento público a la vivienda.
Desde diferentes partes del mundo nos sumamos a la celebración de la Navidad como un recordatorio de vida, sacrificio, y esperanza. Enero, nombre que proviene de janus dios romano representado con dos caras, una mirando hacia atrás (pasado) y otra hacia delante (futuro); es un buen momento del año para dar ambas miradas.
En las seis últimas décadas más de 20 instrumentos de derecho internacional [1] han sido firmados por la mayoría de Estados, reconociendo ampliamente la vivienda como un derecho humano; sin embargo alrededor de un mil de millón de personas [2] en el mundo, ingresan a la segunda década del siglo XXI habitando en asentamientos precarios, privados del derecho a una vivienda adecuada y el derecho a una ciudad que les permita el disfrute equitativo de recursos, bienes, servicios, riquezas, y oportunidades; es decir, privados de una adecuada calidad de vida.
En America Latina y el Caribe, la reciente incorporación del derecho a la vivienda y a la ciudad en las Constituciones de Ecuador (2008), Bolivia (2009); y la realización de instrumentos técnico jurídicos y políticos que norman la gestión democrática de la ciudad, la función social de tierra, la asistencia técnica en apoyo a la producción social del hábitat, el reconocimiento como agentes activos de la gestión y producción del hábitat a las organizaciones sociales para acceder a recursos del Estado en Brasil; el subsidio a la localización en Chile; la Carta de la Ciudad de Mexico por el Derecho a la Ciudad, y erogaciones del presupuesto público para la vivienda con enfoque de género en México; la asociación de sector privado, social, público, y academia en el Club de la Reforma [3] como catalizadora de cambios en las condiciones de la vivienda de los sectores más pobres en Brasil; entre otros; son importantes avances que tienen en su origen la acción de incidencia y propuesta de la sociedad civil; y aunque con limitaciones en su implementación, y en condiciones particulares de país, debemos tomarlos en cuenta frente a los desafíos de la región con el mayor porcentaje de población urbana (más del 75% vive en las ciudades), y la mayor desigualdad en el mundo. [4]
Entendemos el presupuesto público y los subsidios de gobierno para la vivienda, como mecanismos que procuran universalizar el derecho de todos los ciudadanos a la vivienda, y superar las brechas de inequidad focalizando en quienes se ven más privados de su ejercicio. Con más de 128 millones de personas viviendo en barrios precarios de las ciudades latinoamericanas [5], 20 millones sin acceso al agua, 65 millones sin acceso a saneamiento [6]; un déficit de viviendas de 52 millones ; en una heterogeneidad de condiciones de pobreza; y de vulnerabilidad como el caso de mujeres jefas de familias, minorías étnicas, afro-descendientes, personas afectadas con SIDA y VIH, jóvenes, niños, niñas [7]; y otros millones de personas sumándose a estas condiciones en las próximas cuatro décadas [8]; nos parece importante establecer los referentes que sustentan las políticas públicas de inversión en vivienda; sus valores, principios, e intereses.
Aún con evidencias de una relación directa entre la calidad del hábitat, y de la vivienda con los índices de morbilidad, mortalidad, y rendimiento escolar; y estudios indican que el control y el acceso a la vivienda puede ser una de las formas de manifestación de la violencia contra las mujeres [9]; el sector vivienda tiene una presencia muy limitada en el presupuesto público de los paises de la región; se destina menos del 1% del PBI [10], lo que significó US $26,000 millones anualmente entre el 2004-2005 [11] (10% de la inversión requerida para atender el déficit cualitativo actual); con las características adicionales que en la mayoría de países este se ejecuta a través de sus gobiernos centrales.
La red Hábitat para la Humanidad America Latina y Caribe considera importante aportar a un diálogo transparente, y procesos participativos en políticas públicas; prioriza la acción colectiva con hombres y mujeres como sujetos de derechos, y responsabilidades, una sociedad civil fortalecida, voluntarios, agentes privados, y gobiernos en sus diferentes niveles; y promueve la transformación de sistemas, políticas y prácticas, a fin de garantizar el acceso al suelo, viviendas adecuadas, mecanismos y fuentes de financiamiento suficientes, sostenibles, con equidad; y el derecho a la ciudad.
Construyendo Derechos para la Humanidad, convoca al intercambio, y a la reflexión para la acción y la innovación en políticas públicas.
Washington DC, Diciembre 2010
[1] UN Habitat 2006
[2] Mrs. Anna Tibaijuka, Discurso de cierre del Foro Urbano Mundial 2010
[3] Asociación Brasilera de Cementos Portland, ASHOKA, HPH Brazil, y cerca de 30 organizaciones privadas financieras y de la construcción, ONGs, gobierno, etc.
[4] 10% de la población más rica en la región recibe el 48% del ingreso total, mientras que el 10% más pobre recibe solo el 1.6%; con una escasa evolución en el tiempo; DFID, 2008
[5] Un tercio de la población urbana de la región, UN-HABITAT, 2004
[6] idem
[7] Centro Cooperativo Sueco, Injusticia en América Latina
http://www.sccportal.org
[8] Noticias NNUU Peru
[9] “El derecho a una vivienda adecuada como elemento esencial de una vida libre de violencia doméstica, Los casos de Argentina, Brasil y Colombia” COHRE 2010
[10]4.7% del PBI es destinado al sector educación; 4.5 a seguridad social; 3% a salud. CEPAL 2010.
[11] Paul Maquet, Alianza Internacional de Habitantes 2010





Gerardo: Hace poco más de cinco años, descubrí en mi experiencia como voluntario de Hábitat para la Humanidad México, dos cosas: uno, el gran potencial que tenemos los jóvenes voluntarios no sólo como mano de obra, sino por la iniciativa que tenemos; y dos, la gran necesidad que hay en el mundo por vivienda digna y desarrollo social.
Comentarios recientes