You are currently browsing the tag archive for the ‘responsabilidad social’ tag.

 “Men anpil chay pa lou” en acción (English below)

“Men anpil chay pa lou” es un proverbio en Criollo Haitiano que significa, “muchas manos hacen la carga más ligera”. He estado vistiendo una camiseta con esta frase por un rato, tanto porque me gusto el sentimiento en general y porque cuando la compre en Threadless algo del dinero, de alguna forma, apoyo los esfuerzos de reconstrucción en Haití. La frase se convirtió en mi lema de campaña cuando empecé a prepararme para este viaje hace algunos meses, porque pensé que era apropiado. Si lo fue…

Después de dos días de trabajo en Haití, estoy abrumada con el poder de estas palabras en acción aquí en la Comunidad “Santo” de Hábitat para la Humanidad. Este es un ejemplo fenomenal de lo que muchas, muchas manos trabajando juntas para que la carga catastrófica ocasionada por el terremoto sea un poco más ligera. Más ligera no porque la traumática experiencia que vivió este país no sea olvidada, sino porque la gente de Santo sienten esperanza de tener una vivienda permanente, al ver que la misma toma forma frente a ellos.

Hemos visto, oído y aprendido mucho en los pasados días, yo no podría ser capaz de compartir todo antes de caer dormida, exhausta. Trataré de resumir desde ahora, porque esta es un proyecto fenomenal del que todos ustedes deben oír. Hemos oído historias de una gran cantidad de fuentes – Personal de Hábitat quienes han estado en Haití desde días después del terremoto, así como familias Haitianas a quienes hemos tenido el privilegio de conocer y escuchar. La colaboración entre las dos partes es una historia realmente maravillosa.

Estamos trabajando afuera de la ciudad de Leogáne, el epicentro del terremoto. En los días y semanas que siguieron al terremoto, cientos de personas que quedaron sin hogar se congregaron en un terreno que antes había sido utilizada para cultivo. Formaron una ciudad de tiendas de campaña y carpetas de diferentes organizaciones de ayuda humanitaria y se esperanzaron con una mejor solución. Viven en tiendas de campaña que son brutalmente calientes cuando hace sol y mojadas de forma insoportable cuando llueve. Consiguen agua de un pozo y la transportan en jarras y baldes a sus pequeños lotes de tierra. Las familias recibieron una variedad de promesas de viviendas de diferentes fuentes de información, pero estas no dieron frutos. Mientras tanto, Hábitat encontró esta ciudad de tiendas de campañas y negoció con el Alcalde local hasta que donó la tierra a ellos para un Proyecto de Desarrollo de Viviendas de Hábitat. En colaboración con Arquitectos para la Humanidad, así como lo que se determinó como una conexión esencial – líderes comunitarios – Hábitat empezó a hacer planes para una comunidad de 500 viviendas para ser completadas en los siguientes años, 150 de las cuales serían construidas este año.

La cooperación de los líderes comunitarios ha sido notable – escuchamos de varios de los líderes de comités – El “comité de adultos mayores”, el “comité de mujeres” y el “comité de jóvenes”. Ellos expresaron repetidamente su profunda apreciación para Hábitat para la Humanidad y Margarit, una persona local quien ha sido contratada por Hábitat para manejar el aspecto de involucramiento con la comunidad en este proyecto. Hubo una serie de reuniones de comunidad o “charettes”, donde tuvieron el aporte de miembros comunitarios en el diseño de las casas, manejo de tierra y espacios públicos. La primera fase para la construcción incluirá el 2011 Jimmy and Rosalyn Carter Work Project, cuando 100 viviendas sean finalizadas en una semana. Otras 50 viviendas serán construidas este año, algunas por Brigadas de Aldea Global, de las cuales somos el primer grupo. Es increíble ser parte de esta fase inicial, y de escuchar las reflexiones de los miembros de la comunidad – hoy muchas personas dijeron que han estado soñando sobre esto por mucho tiempo y que están extremadamente felices y agradecidos por empezar a ver como se transforma en realidad. Literalmente, estamos construyendo sus viviendas de ensueño.

Allie Harned
Chicago, EE.UU

 

“Men anpil chay pa lou” in action

“Men anpil chay pa lou” is a Haitian Creole proverb that means, “many hands make the load lighter.” I have been wearing a t-shirt with this phrase on it for a while now, both because I liked the sentiment in general, and because when I bought it from Threadless some money somehow went to rebuilding efforts in Haiti. The phrase became the title of my fundraising appeal as I began to prepare for this trip a few months ago because I thought it was rather appropriate. Was it ever…

After 2 days of working in Haiti, I am overwhelmed with the power of these words in action here on the Habitat for Humanity “Santo” community. This is a phenomenal example of many, many hands working together to make a catastrophic load a little bit lighter. Lighter not because the traumatic tragedy that this country endured will ever be forgotten, but lighter because the people of Santo are feeling hope as their dreams of a permanent housing solution takes shape in front of them.

We have seen, heard, and learned so much in the past couple days, I will not possibly be able to convey everything before I fall asleep from exhaustion. I will try to summarize for now, though, because this is just such a phenomenal project that y’all need to hear about it. We have heard stories from a variety of sources – Habitat personnel who have been on the ground in Haiti since days after the earthquake, as well as Haitian families who we have had the privilege of meeting and hearing from. The collaboration between the two parties is a truly remarkable story.

So we are working outside of the city of Leogane, the epicenter of the earthquake. In the days and weeks following the earthquake, hundreds of people left homeless congregated on a field that had once been farmland. They formed a tent city with tarps and tents from various humanitarian aid organizations, and hoped for a better solution. They live in tents that are brutally hot when the sun is out, and unbearably wet when it rains. They get water from a well and carry it in jugs and buckets to their small plot of land. The families received a variety of promises of houses from different information sources, but these did not come to fruition. Meanwhile, Habitat found this tent city, and negotiated with the mayor until he donated the land to them for a Habitat housing development. In a collaboration with Architects for Humanity, as well as what they determined was an essential link – community leaders – Habitat began making plans for a community of 500 houses to be completed over the next few years, 150 of which will be built this year. The cooperation of the community leaders has been remarkable – we heard today from several leaders of committees – the “committee of old people,” the “committee of women,” and the “committee of young people.” They repeatedly expressed their profound appreciation for Habitat for Humanity and Margarit, a local who was hired by Habitat to manage the community involvement aspect of this project. There were a series of community meetings, or “charettes,” where they got input from community members on house design, land management, and public spaces. The first phase of construction will include the 2011 Jimmy and Roslyn Carter work project, when 100 houses will be finished in a week. 50 other houses will be built this year, some by Global Village groups, of which we are the first. It’s amazing to be a part of this initial phase, and to hear the reflections of the community members – today many people said they have been dreaming about this for a long time, and they are extremely happy and grateful to see it begin to become real. We are literally building their dream homes.

Allie Harned
Chicago, IL, U.S.A.

“Haití estará para siempre en mí” (English below)

Recientemente regresé de Haití como parte del primer equipo enviado por Hábitat para la Humanidad para empezar a reconstruir desde que el terremoto de 7,0 grados azotó el país el 12 de enero de 2010. El terreno en que estábamos construyendo había sido donde muchas familias habían sido desplazadas y se habían instalado con sus tiendas de campaña tras el terremoto.

Los miembros de la comunidad nos contaron historias acerca de la forma en que lo perdieron todo cuando ocurrió el terremoto, cómo no podían quedarse donde estaban y recogieron lo que quedaba de sus pertenencias, también como empezaron a caminar hasta encontrar un terreno para instalar sus tiendas de campaña.

Una vez que el plan para el barrio se había establecido, fueron trasladados al otro lado de la carretera para que Hábitat pueda limpiar el terreno y empezar a construir.

Este es mi sexta construcción con Hábitat y nunca estoy preparado para las cosas que se ven. Todos los días que pasamos por los barrios, todo lo que podía ver eran filas y filas de tiendas de campaña en muy mal estado. Para alguien que trabaja en el negocio de las noticias y que sigue de cerca la historia por más de un año, yo todavía no estaba preparado para lo que vi. Toda la “ayuda” que hemos enviado no había hecho mucho para aliviar las personas que sobrevivieron el terremoto.

A un año y medio después, las familias estaban todavía en tiendas de campaña, todavía no tenía agua limpia y había una gran cantidad de escombros que aún no se habían recogido. Me recordó a Nueva Orleans después del huracán Katrina. En uno de mis viajes por allí, había casas en muy mal estado y montones de escombros que se mantuvieron en las calles durante meses.

También tuve la impresión de que las tiendas que fueron enviadas al pueblo de Haití después del terremoto estaban proporcionando un refugio habitable y seguro para los desplazados, pero con solo una mirada a las “ciudades hechas de tiendas” dejó claro que este no era el caso. Uno de los miembros de la comunidad explicó que las tiendas dejan filtrar el agua cuando hay una tormenta. Llueve muy a menudo en Haití y las tiendas se inundan fácilmente y no son seguras para que las personas permanezcan adentro.

Luego está el calor insoportable, las tiendas se calientan tanto que es imposible permanecer en el interior de ellas casi todos los días por lo que no proporcionan refugio casi a nadie. Estas tiendas de campaña que se supone que proporcionan alivio en realidad son inhabitables para las personas que se supone que deben ayudar.

Durante una reunión tipo ayuntamiento que hemos tenido con la comunidad, me puse muy emotivo al escuchar sus historias y ver cómo han perseverado a pesar de todo. Una de las mujeres utilizó un traductor para decirme que, “Mwen renmen-li anpil… Mwen enviado po-li andan mwen” que traducido significa “Me siento muy bien con ella. La siento en mi piel”. Este vínculo que hemos creado creció durante la semana que estuve allí. Ella me mostró su casa (tienda) y me presentó a su hijo. Hablamos todos los días en el lugar de trabajo y me trajo una sandía en muestra de agradecimiento de que yo esté allí.

Interactuar con la comunidad y trabajar junto a los futuros propietarios, renovó el compromiso de nuestro equipo para conseguir construir dos casas totalmente terminadas tan pronto como nos fue posible. Tuvimos éxito con nuestra meta al tener dos casas construidas antes de partir, y después de que termináramos de construir en el último día, los miembros de la comunidad se nos acercaron a las casas terminadas para sorprendernos con una fiesta de despedida, y para darnos las gracias por el trabajo que habíamos hecho. Todos rezamos juntos, cantamos juntos y bendecimos sus nuevas casas. Nos trajeron regalos y cestas con frutas, significó mucho para mí, porque estas personas lo habían perdido todo… ¡todo! Y todavía encuentran la manera de expresar su agradecimiento hacia nosotros trayéndonos muestras de aprecio.

Este viaje es una experiencia que cambia la vida. Siempre es una bendición poder ver cómo otras personas viven en otras partes del mundo, de manera que siempre mantengo lo que es importante en perspectiva. El pueblo haitiano pudo haber perdido sus posesiones físicas, pero no cambió lo que son, su amor por los demás y su amor por su país. Haití estará para siempre en mí y oro por los que conocí mientras estuve allí. Con las casas que hemos construido juntos, mano a mano, espero haber dejado una huella positiva en sus corazones y a como ellos la han dejado en la mío.

Nailah Ellis Timberlake
Nueva York, EE.UU

 

“Haiti will forever be in me”

I recently returned from Haiti as part of the first Habitat for Humanity team sent to start rebuilding since the 7.0 earthquake hit the country on January 12th, 2010. The land that we were constructing on had been where many displaced families had set up their tents after the earthquake.

The community members told us stories about how they lost everything when the earthquake hit and how they couldn’t stay where they were and picked up what was left of their belonging and started walking until they found some land to set up their tents on.

Once the plan for the neighborhood had been established, they were moved to the other side of the road so that Habitat could clear the land and start constructing.

This is my sixth Habitat build and I’m never prepared for the things I see. Everyday we drove through their neighborhood and all you could see were rows and rows of tattered tents. As someone who works in the news business and followed the story closely for over a year, I was still unprepared for what I saw. All of the ‘aid’ that we sent hadn’t done much to help the people who survived the storm.

A year a half later, families were still in tents, still had no clean, running water and there were large amounts of debris that still had yet to be cleared. It reminded me of New Orleans after Hurricane Katrina hit. On one of my trips down there, we were gutting houses and piles of debris remained on the streets for months.

I also had the impression that the tents that were sent to the Haitian people after the earthquake were providing a livable, safe shelter for those who were displaced, but one look at the ‘tent cities’ made it obvious that this was not the case. One of the community members explained that the tents don’t keep out the rain when there’s a storm. It rains quite often in Haiti and the tents would flood and be unsafe for people to stay in.

Then there’s the unbearable heat; the tents get so hot that it’s impossible to stay inside of them on most days so they didn’t provide much shelter to anyone. These tents that were supposed to provide relief are actually unlivable for the people that they’re supposed to help.

During a town hall style meeting that we had with the community, I got very emotional hearing their stories and seeing how they’ve perservered through it all. One of the woman used a translator to tell me that, “Mwen renmen-li anpil..Mwen sent-li andan po mwen” which translated to “I like her a lot. I feel her in my skin.” This bond we created grew over the week that I was there. She showed me her home (tent) and introduced me to her son. We chatted everyday on the work site and she brought me a watermelon to show me that she appreciated me being there.

Interacting with the community and working alongside future homeowners renewed my team’s commitment to get the two houses completely built as quickly as possible. We were successful in our goal to have two houses constructed before we left and after we finished building on the last day, the community members came over to the finished houses to surprise us with a going away party and to thank us for the work that we doing. We all prayed together, sang together and blessed their new homes. They brought us gifts and baskets of fruit and it meant so much to me because these people had lost everything… everything! And they still found a way to express their thanks to us and bring us tokens of appreciation.

This trip was a life changing experience. It’s always a blessing to be able to see how other people live in other parts of the world so that I always keep what’s important in perspective. The Haitian people may have lost physical possessions, but it didn’t change who they were, their love for one another and their love for their country. Haiti will forever be in me and I pray for those that I met while I was there. With the houses that I built side by side, hand in hand, I hope that I’ve left a positive mark in their hearts and as they’ve left in mine.
 
Nailah Ellis Timberlake
New York, U.S.A.

Pregunta y respuesta con Gerardo Acosta (English below)

Durante los últimos seis años, Gerardo Acosta ha participado como voluntario con Hábitat para la Humanidad México –desde la organización de brigadas de construcción, hasta la formación de una ONG de Construcción Sostenible (PROVS A.C.) y la participación activa en el establecimiento de Hábitat en Monterrey. Ahora, dice Gerardo, dará un paso más en su camino por el desarrollo social, como uno de los 500 voluntarios que están viajando desde todo el mundo hasta Haití para construir 100 viviendas como parte del Proyecto Carter. Hablamos con Gerardo antes de que viajó a Haití.

HPH: ¿Por qué querías viajar a Haití con el Proyecto Carter?
Gerardo: Desde que inicie como voluntario, siempre he escuchado sobre el Proyecto Carter, sobre todo el que se realizó en México en el 2004. Los voluntarios y el equipo de Hábitat México tienen los mejores recuerdos del mismo… voluntarios, staff y beneficiados siendo uno mismo y trabajando por un solo objetivo. Eso es algo que definitivamente quiero vivir.

HPH: ¿Qué esperas encontrar allí que impactará tu vida?
Gerardo: A muchos  otros voluntarios como yo… que han sacrificado un poco de su tiempo por los demás. Un clima de fraternidad y emoción que generará un ambiente indescriptible durante  toda la semana. Además de encontrar la oportunidad de realizar acciones que se materializan en el sueño y hogar de muchas personas.

HPH: ¿Cómo hiciste para recaudar los fondos? ¿Qué aprendiste?
Gerardo: Toqué muchas puertas, pedí consejos y lo más importante aprendí a buscar la manera para que se dieran las cosas. Eventualmente con apoyo de Dios, las puertas que menos esperé se abrieron.

HPH: ¿Por qué es importante que la gente latinoamericana y caribeña apoye a Haití?
Gerardo: Porque somos hermanos y todos estamos expuestos. Como hermanos y naciones en desarrollo nos necesitamos y en estos momentos es cuando se demuestra hoy es Haití, mañana puede ser cualquier otro.

HPH: ¿Por qué haces tú el voluntariado?
Gerardo: Hace poco más de cinco años, descubrí en mi experiencia como voluntario de Hábitat para la Humanidad México, dos cosas: uno, el  gran potencial que tenemos los jóvenes voluntarios no sólo como mano de obra, sino por la iniciativa que tenemos; y dos, la gran necesidad que hay en el mundo por vivienda digna y desarrollo social.

Por lo que, mientras tenga oportunidad, sería un honor seguir apoyando estás acciones en Haití y en donde se necesite.

HPH: ¿Algún otro comentario para compartir?
Gerardo: Me encantaría agradecer principalmente al equipo de Hábitat para la Humanidad México y Hábitat América Latina-Caribe por todo el apoyo que me han dado durante estos meses, en especial a las coordinadoras de voluntariado Aranzazú y Mitssy –personas muy humanas y comprometidas con el desarrollo integral y seguridad de los voluntarios.

A todas las personas que creen en mí y me apoyaron: a mis donadores, a mi Alma Mater el Tecnológico de Monterrey, y lo más importante a Dios que me ha dado esta gran oportunidad.

Seguir la historia de Gerardo Acosta en https://www.facebook.com/Gerardo.Acosta.Haiti.

Q & A with Gerardo Acosta

For the last six years, Gerardo Acosta has volunteered with Habitat for Humanity Mexico –from organizing work teams, to the formation of an NGO in sustainable construction (PROVS A.C.) and helping to establish a Habitat presence in Monterrey. Now, Gerardo says, he will be taking the next step on the path of social development, as one of more than 500 volunteers that are traveling to Haiti from around the world to build 100 houses as part of the Carter Work Project. We spoke with Gerardo before he left for Haiti.

HFH: Why did you want to travel to Haiti with the Carter Work Project?
Gerardo: Ever since I started out as a volunteer, I had always heard about the Carter Project—more than anything the one that took place in Mexico in 2004. The volunteers and Habitat Mexico team have the greatest memories of it…. volunteers, staff and partner families working together as one for the same objective. It’s something that I definitely want to experience.

HFH: What do you expect to find in Haiti that might impact your life?
Gerardo: Many other volunteers like me… who have sacrificed a bit of their time for others; a climate of brotherhood and excitement that will generate an indescribable environment throughout the week; in addition to the opportunity to carry out actions that will materialize in the dreams and homes of many people.

HFH: How did you raise the funds for your trip? What did you learn along the way?
Gerardo: I knocked on many doors, asked for advice and, most importantly, I learned to search in a way that allowed things to be given. Eventually, with God’s help, the doors that I least expected to open, opened. 

HFH: Why do you volunteer?
Gerardo: A little over five years ago I discovered two things through my experience volunteering with Habitat for Humanity Mexico: one, the great potential that we, as young volunteers, have—not only in the volunteer work itself, but in the willingness, the initiative, that we have; and two, the great need that exists in the world for decent housing and social development.

That’s why, while I have the opportunity, it will be an honor to continue supporting these actions in Haiti and wherever there is need.

HFH: Anything else that you would like to share?
Gerardo: I would love to say thank you, mainly to the Habitat for Humanity Mexico and Habitat Latin America-Caribbean team for all the support that they have given me throughout the last months. Especially volunteer coordinators Aranzazú and Mitssy—very humanitarian and committed people who care about the holistic development and safety of volunteers.

I would also like to thank all the people who believe in and supported me: my donors, my Alma Mater el Tecnológico de Monterrey and, most importantly, God, who has given me this great opportunity.

Follow Gerardo’s journey at https://www.facebook.com/Gerardo.Acosta.Haiti.

Del Centro de Investigación de Economía y Sociedad en Barcelona
Boletín CIES, Dic 2009

Editorial por Miguel Vidal

Los comportamientos de los ciudadanos son clave para la construcción de una sociedad fundamentada en la cohesión social, respetuosa con el medio ambiente y fuerza a las organizaciones, públicas y privadas, a incorporar la responsabilidad corporativa en su estrategia de negocio. Los tres artículos que componen el número 75 del boletín electrónico del CIES tienen como elemento vector el actuar del ciudadano desde ángulos muy distintos. La lectura poliédrica de este comportamiento permite entender la gran responsabilidad que este ciudadano asume con las miles de actuaciones diarias que realiza, conscientes o inconscientes. Los comportamientos egoístas y cortoplacistas no facilitan un desarrollo sostenible; por el contrario, la disponibilidad de información en el momento de la toma de decisiones y la generosidad en esta toma de decisiones facilitan la construcción sostenible de una sociedad de bienestar cada día más inclusiva. Leer más

Artículos destacados:

English

De octubre a diciembre, este anuncio de Servicio Público de Hábitat para la Humanidad en América Latina y el Caribe, “Haz de tu mundo un hogar”, está saliendo en los canales SONY, FOX Lationamérica, CANAL SUR y CNN en Español. Si lo has visto… ¡deja tu comentario aquí!

“No voy a esperar a que otro cambie el problema
de la vivienda inadecuada en el mundo.
Yo tengo el poder de cambiarlo hoy.

Sin importar si soy un estudiante,
una empresaria, un presidente, una voluntaria,
nunca seré víctima de la apatía.

Exigiré una vivienda adecuada para todos.
Seré un miembro activo en mi comunidad
y la construiré con mis propias manos.

Defenderé, dignificaré…
y me aliaré para hacer urgente
el tema de la vivienda adecuada.

Yo haré del mundo un hogar”

English

La semana de trabajo ha concluido.  El último día fuimos a trabajar con la comunidad acarreando blocks de piedra caliza desde la calle principal de la villa hasta una de las viviendas en donde se está construyendo un segundo piso con el fin de mejorar su calidad de vida añadiendo más espacio habitable para todos los miembros del núcleo familiar.

Debido a lo pequeño de los terrenos y a que en realidad no tienen la forma definida precisamente, los espacios internos y la construcción misma parecen inusuales ya que pueden ser perímetros tipo trapezoide.  Luego de varias cargas de bloques ayudados por carretas y hasta por un borrico, logramos apilar suficientes como para empezar a subirlos hasta donde los constructores están preparando las hileras para las paredes.

La dueña de la casa es una viuda que vive ahí con sus dos hijos varones, sus esposas e hijos.  Ella, como todas las mujeres en las viviendas que trabajamos anteriormente, corre de un lado para otro tratando de encontrar algo que hacer y que nos pueda ayudar a las personas voluntarias a aguantar el extremo sol y el calor.  Al cabo de una hora y media de trabajo ella vuelve con una bandeja con te recién hecho. Por más que queramos continuar con nuestra labor, no podemos negarnos y paramos para tomar su infusión. Solo entonces podremos reanudar el trabajo.
Luego de varias cargas de block que fueron traídas en las carretas tiradas por el borrico, seguimos en una cadena humana de por lo menos 15 personas llevando uno a uno los bloques de piedra caliza que levantaran las paredes de los aposentos que se construyen en el segundo piso.

A las 12:30pm nos detenemos para ir a las oficinas de la Asociación a tomar el almuerzo preparado por el Hotel Cleopatra en cajas incluso decoradas por un lazo.  Con este detalle quiero simbolizar el excelente trato que nos han dado todos los involucrados en nuestra estadía en El Minya, especialmente Christine Postma y Sheriff su asistente.

A las 2:30pm tomamos nuevamente la larga carretera que nos conduce hasta Cairo. Nuestro bús nos lleva entre campos de caña de azúcar, repollo, algodón, girasoles y otros productos. Los agricultores en sus largas batas y turbantes doblan sus espaldas para sembrar el grano o abrir los surcos. Luego de salir de Beni Suef solo nos acompaña el desierto.  Las comunidades, hebras que se entrelazan constituyendo esta admirable cultura milenaria, han quedado atrás pero ahora también viajan con cada uno de nosotros en esa huella que han dejado en nuestros corazones para siempre.

El sábado por la noche luego de un exhaustivo día de visitar los lugares más emblemáticos de Cairo intentamos preparar nuestras mentes para el inevitable adiós a los amigos recién conocidos pero con los que hemos compartido esta experiencia tan intensa y con quienes hemos llegado a intimar tanto. Nos reunimos alrededor de una mesa 11 personas completamente distintas, nunca las mismas que llegamos hace escasamente una semana. Compartimos como nos sentimos, la excelente experiencia que ha sido para todos, pero sobre todo les participo que si después de este viaje cada uno se siente sumamente movido a continuar comprometido con la causa de aquellos más necesitados de un lugar adecuado donde vivir, podre calificar este viaje como un éxito. Nos fundimos en abrazos expresando nuestro deseo de continuar en contacto y sobre todo nuestro agradecimiento a toda la gente que nos acompañó en Egipto.  Shukran gazeelan!

Equipo

English

Para el año 2030, otros 3 millones de personas, alrededor del 40 por ciento de la población mundial, necesitarán acceso a la vivienda. Esto se traduce en una demanda de 96.150 nuevas unidades asequibles cada día y 4.000 cada hora.

Uno de cada tres habitantes de la ciudad – cerca de mil millones de personas – vive en un barrio marginal. Los indicadores de un asentamiento precario incluyen: la falta de agua, la falta de saneamiento, el hacinamiento, las estructuras no duraderas y la tenencia insegura.

Debido a las condiciones de pobreza, las mujeres que viven en barrios marginales tienen más probabilidades de contraer el VIH / SIDA que sus contrapartes rurales y los niños en barrios marginales, tienen más probabilidades de morir a causa de enfermedades transmitidas por el agua y enfermedades respiratorias.

La formación de la vivienda genera gastos no relacionados con la vivienda que ayudan a la economía.

Invertir en vivienda amplía la base tributaria local. Cada año se requieren 35,1 millones de nuevas viviendas para albergar el crecimiento de la población urbana, del presente al 2030. Esto no incluye la sustitución de las poblaciones de viviendas deterioradas y deficientes.

En el 2007, la población urbana del mundo superó por primera vez a las zonas rurales.

Casi 180.000 personas se suman cada día a la población urbana.

El 95 por ciento del crecimiento de la población mundial en las próximas décadas se producirá en las zonas urbanas de los países en desarrollo.

La gente que sufren de pobreza están urbanizando más rápido que la población en su totalidad, reflejando un ritmo de reducción de la pobreza urbana inferior al promedio.

Las viviendas inadecuadas, el agua insalubre y la falta de saneamiento en ciudades densamente pobladas son las responsables de 10 millones de muertes al año en todo el mundo.

Latinoamérica es la región más urbanizada del mundo, con un 75 por ciento de sus habitantes viviendo en ciudades. De acuerdo con las Naciones Unidas el 27 por ciento de estos residentes urbanos, más de 117 millones de personas, viven en condiciones inadecuadas, sin servicios básicos necesarios y en condiciones de vulnerabilidad.

La sensibilización y la defensa de la causa son los primeros pasos hacia la transformación de los sistemas que perpetúan la plaga mundial de la vivienda inadecuada. El Día Mundial del Hábitat sirve como un importante recordatorio de que todo el mundo debe unirse para garantizar que todos tengan un lugar seguro y decente llamado hogar. Este octubre, por favor levanta la voz y promueve la causa de una vivienda adecuada para todos.

KeniaNairobi, Kenia
Con un estimado población With an estimated population of more than one million people, Kibera is the largest slum in all of Africa.
© Habitat for Humanity/Steffan Hacker

VietnamMy Tho, Vietnam
Viviendas hacinadas en la orilla del Río Mekong.
© Hábitat para la Humanidad /Ezra Millstein

ArmeniaArmavir, Armenia
Ellada Manasyan y sus tres hijos viven en este edificio desmoronado y abandonado de la era soviético.
© Hábitat para la Humanidad /Ezra Millstein

El SalvadorSan Salvador, El Salvador
Un niño juege frente a la casa de su familia en el asentamiento informal Las Victorias, en la orilla de San Salvador.
© Hábitat para la Humanidad /Ezra Millstein

BrasilGoiania, Brasil
Favela dos Trilhos.
© Hábitat para la Humanidad /Ezra Millstein

Fuente de las estadisticas: ONU-Habitat, Kissick et al 2006

¿Tienes un blog?  Por qué no escribes sobre el Día Mundial del Hábitat y el derecho a una vivienda adecuada para todos?

English

Día Mundial del Hábitat Las Naciones Unidas han designado el primer lunes de octubre de cada año como el Día Mundial del Hábitat, un día para reflexionar sobre el estado de nuestros pueblos y ciudades. Es un día para recordarnos a nosotros mismos y a nuestros vecinos que compartimos la responsabilidad colectiva de defender el derecho a una vivienda adecuada para todos.

Este año, 13 organizaciones nacionales de Hábitat para la Humanidad en América Latina y el Caribe se unen a unas 50 naciones de África, Asia, América del Norte y Europa en la celebración simultánea del Día Mundial del Hábitat. Los eventos le van a mostrar al mundo que estamos comprometidos con la construcción de comunidades urbanas sólidas y sostenibles – sin importar lo difícil que sea.

El 5 de octubre, por favor únete a Hábitat para la Humanidad para apoyar esta celebración mundial, unidos para declarar que la falta de vivienda adecuada y asequible es inaceptable.

Defiende la causa
Según las Naciones Unidas, más de 100 millones de personas en el mundo de hoy no tienen hogar. Millones de personas más se enfrentan a un grave problema de vivienda al vivir sin saneamiento adecuado, sin suministro de electricidad o de forma irregular y sin seguridad adecuada.

En todo el mundo, se necesitarán más de 2 millones de viviendas por año para los próximos 50 años con el fin de resolver la crisis actual de vivienda en todo el mundo. Con la población mundial en expansión, sin embargo, a finales de estos 50 años, todavía habría una necesidad de otro billón de casas. (ONU-HABITAT: 2005)

La sensibilización y la promoción para el cambio son los primeros pasos hacia la transformación de los sistemas que perpetúan la plaga mundial de la vivienda inadecuada. El Día Mundial del Hábitat sirve como un importante recordatorio de que todo el mundo debe unirse para garantizar que todos tengan un lugar seguro y decente llamado hogar.

Los estados de la ONU, tanto los de países desarrollados como en desarrollo, las ciudades y pueblos están sintiendo cada vez más los efectos del cambio climático, el agotamiento de los recursos, la inseguridad alimentaria, el crecimiento demográfico y la inestabilidad económica.

Los altos índices de urbanización causan graves consecuencias negativas, como lo es el hacinamiento, la pobreza, con muchos barrios marginales mal equipados para satisfacer las demandas de servicio de la creciente población urbana.

Con más de la mitad de la población mundial viviendo actualmente en zonas urbanas, la ONU cree que no hay duda de que la “agenda urbana” será cada vez más una prioridad para los gobiernos, autoridades locales y sus asociados no gubernamentales en todas partes.

Para obtener más información acerca del Día Mundial del Hábitat 2009, por favor visita el Mensaje del Secretario General.

¿Qué puedes hacer?

  • ¡Asiste! Las celebraciones del Día Mundial del Hábitat se están llevando a cabo en 13 países de la región. Visita nuestra página de Eventos para saber lo que está pasando cerca de tu comunidad.
  • Edúcate a tí mismo y a tu comunidad. Toma nuestro curso en línea, y aprende más sobre temas de vivienda en América Latina. Luego, ¡compartelo con tus amigos! Veas también nuestros recursos educativos sobre la vivienda inadecuada en América Latina y el Caribe.
  • Manténte en contacto. Suscríbete a nuestro boletín y esté al día sobre las noticias de la vivienda y las oportunidades para participar.
  • Házte voluntario o voluntaria. Visita nuestro sitio Web para averiguar cómo participar en oportunidades de voluntariado a corto y largo plazo.
  • Dona. La labor de Hábitat es posible gracias a las generosas contribuciones de aquellos que apoyan la causa. Haz hoy una diferencia en la vida de alguien.

Anticipándonos al Día Mundial de Hábitat, Mitssy Rovira y 10 personas voluntarias más de Hábitat estan transmitiendo noticias desde Egipto, relatando la historia de un equipo dispuesto a trabajar hacia la meta de un techo adecuado para todos. ¡Leas más!

¡Manténte al tanto para más información sobre el Día Mundial del Hábitat y las maneras que tu puedes educar y animar a tu comunidad al respecto!

Un agradecimiento especial para Nidia por la traducción de esta entrada.

English

Hola otra vez desde El Mynia, Egipto!  El segundo día de construcción ha concluido. La brigada ha tenido distintos momentos y escenarios desde que iniciamos el trabajo constructivo. Hemos sido asignados a varios sitios y divididos en grupos pequeños ya que la comunidad cuenta con calles de tierra muy angostas dificultando el acceso de personas y materiales además de las herramientas necesarias.

Constantemente somos rotados de sitio donde brindar nuestra mano de obra voluntaria ya que en esta comunidad Hábitat para la Humanidad Egipto está sirviendo múltiples familias. La mayoría son familias que vivían en una situación de hacinamiento debido a que dentro de una misma vivienda compartían los abuelos, hijos con sus esposas/os y además los hijos de estos últimos. Además, según la costumbre los animales utilizados para labores diarias o de cría para alimentación también son mantenidos dentro de la vivienda ocasionando un ambiente poco saludable para todos los miembros de la familia pero especialmente para los niños.

En la comunidad hemos conocido a los representantes de la organización con la que HPH Egipto tiene una alianza llamada, “Un mañana brillante”. Sus representantes comunitarios son quienes organizan el proceso de selección de familias que usualmente aplican por un microcrédito para vivienda el cual es utilizado en reparación, renovación o ampliación, la cual en su mayoría consiste en construir un segundo piso para darle privacidad a los distintos núcleos familiares pero manteniéndose en la misma propiedad.

Hemos sido sorprendidos por la cantidad de personas de todas las edades que son atraídos por este grupo de extranjeros que vienen desde tan lejos a construir con familias en esta comunidad. Los más curiosos y persistentes son los más chicos, los cuales a pesar de las llamadas de atención de los adultos, se las ingenian para permanecer cerca y rodeándonos. Con sus caritas inocentes se nos acercan con las pocas palabras en ingles que conocen para comunicarse con nosotros, siempre preguntan nuestro nombre y nos dicen el suyo. Por supuesto que después de 10 o 15 nombres ya no recuerdo el primero. :)

Las fotografías son cosa de cada cinco minutos tanto de nosotros para la comunidad y sus actividades diarias tanto como de la construcción que nos reúne pero también de ellos hacia nosotros, lo cual nos indica que desean igualmente dejarse un recuerdo de nuestro paso por sus vidas.

Al cerrar el segundo día de construcción tomamos nuestras herramientas y nos dispusimos a partir pensando de una vez en los planes para el siguiente día. Sin embargo, una vocecita en mi mente me estaba diciendo, “estas moviendo tus manos diciendo hasta luego a toda esta gente tan acogedora y acabas de darte cuenta que ya nunca más los verás, pues mañana estaremos apoyando a otra comunidad lejos de esta”. Mis ojos se llenan de agua pero pienso que es mejor no provocar una escena triste dentro del grupo pues los demás no se han dado cuenta de lo que acaba de pasar. Mañana estaremos en otra comunidad con tanta o más necesidad que esta que dejamos hoy y las personas voluntarias movilizadas por Hábitat para la Humanidad llegaran aun a más hogares y tocaran más vidas.

Nos veremos pronto… más fotos siguen, espero que las disfruten!

 

Limes

 

Family

 

Más arena!

 

Para leer más sobre el viaje de Mitssy a Egipto, visita la categoría Voces.

English

Hola! Mi nombre es Mitssy Rovira y vivo en un pequeñísimo país llamado Costa Rica, localizado en Centro América.  Soy madre de dos bellos niños, un varón que tiene 10 años y una niña de 7 años y medio.  Trabajo como Coordinadora de Voluntariado Regional en la Oficina de América Latina y el Caribe de Hábitat para la Humanidad Internacional. De esta forma ha sido como he llegado a conocer de los millones de personas que carecen de un lugar adecuado donde recostar su cabeza para dormir tranquilamente cada noche. Así que tome una decisión personal de involucrarme aun más y liderar al menos un grupo de personas voluntarias a un país distinto cada año.

Estoy realmente emocionada por la oportunidad de compartir esta experiencia transformadora con otras personas y llevar esperanza junto con una mano amiga a las familias en Egipto que necesitan una vivienda adecuada y que sepan cómo pueden mantenerse involucrados con la misión de Hábitat para la Humanidad convirtiéndose en defensores de la causa en todo el mundo.

Egipto se encuentra en el noreste de África, limitando con el Mar Mediterráneo al norte, Israel y el mar Rojo al este, Sudan al sur y Libia al oeste.  Es una tierra de extremos, un país de contrastes entre pobres y ricos, personas con educación formal y analfabetas, hombres y mujeres, desierto árido y valles fértiles.

Además del programa convencional de casas nuevas, Hábitat Egipto ofrece crédito sin fines de lucro para reemplazar techos inadecuados por otros de madera.  Este cambio puede crear un hogar seguro, proteger a las familias de los elementos naturales y también permitirles la oportunidad de construir un segundo piso en el futuro.

La mayoría de los grupos de Aldea Global trabajan en zonas rurales de Egipto con familias de bajos recursos para ayudarlos a construir o mejorar su casa. Normalmente los miembros del grupo ayudan a preparar arena, mezclar cemento, pegar bloques, pintar, repellar o poner techos.  Las soluciones habitacionales en Egipto se construyen utilizando materiales disponibles en la localidad que cumplen ciertos requisitos específicos. Las casas tienen pisos de cemento o cerámica, paredes de piedra caliza o repelladas y techos de Madera muy seguros.

Llegando…
El 25 de setiembre salgo para tomar el vuelo que sale a las 8am desde Costa Rica haciendo escalas en Atlanta, Nueva York y por último El Cairo, lo cual me toma día y medio.  El 26 de setiembre a las 5pm estoy registrándome en el Hotel Barón dando así comienzo a esta aventura.

A las 11 de la mañana del 27 de setiembre, 11 voluntarios convocados por Habitat para la Humanidad se reunieron en un hotel de la ciudad capitalina de El Cairo para tomar un autobús hacia el poblado de Mynia. El paisaje es indescriptible con palabras pero la ciudad está llena de edificios que asemejan el color de la arena del desierto que la rodea. 

Una vez que salimos de la ciudad tomamos una carretera larga y plana mientras en el autobús nuestra coordinadora del programa de Hábitat Egipto nos da una resena de Habitat en general para luego explicarnos cual es la manera en que nosotros como personas voluntarias apoyamos la misión.  Las preguntas de los voluntarios con experiencia previa se dirigen hacia el concepto de ayuda mutua, a lo que se explica que no necesariamente funciona de la misma manera en todos los países y que posiblemente tendremos personas de la comunidad ayudando aunque no se hagan los registros acostumbrados en los Estados Unidos.

La mayoría estamos todavía afectados por el cambio de horario, ya que hemos viajados como minimo 10 horas cada uno para llegar hasta Cairo entonces varios descansamos nuestros ojos para descansar antes de los arduos días de construcción que nos esperan.  Según nos han anunciado estaremos apoyando dos comunidades distintas y nos separaremos en tres grupos.  Esto me gusta particularmente porque tendremos la oportunidad de ver formas variadas de construcción en los acabados porque básicamente se utilizan los mismos materiales – piedra caliza.

Mientras nos adentramos hacia Minya estamos siendo escoltados por un guardia de seguridad enviado desde Cairo en nuestro autobús.  Además tenemos una patrulla con cuatro oficiales siguiéndonos de cerca desde que ingresamos a Beni Suef.

A nuestra llegada al Hotel Cleopatra en Minia nos registramos, llevamos nuestro equipaje a las habitaciones y llegamos al restaurante en el octavo piso para tomar nuestra cena y primera reunión como equipo.  Desde las ventanas el majestuoso rio Nilo enmarca nuestra conversación lejos de familiares, amigos y colegas, nos preparamos para nuestro primer día de trabajo mañana temprano.

Logré de enviar unas fotos a las colegas en Costa Rica…espero que las disfruten!

Sifting sandPreperamos la arena para el concreto.

FamilyUna de las familias con quienes estamos trabajando.

Working hardMás… y más arena.

FamilyLa otra familia con quienes estamos construyendo.

Caio y gracias por leer…nos veremos en un par de días!

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 109 seguidores