You are currently browsing the tag archive for the ‘vivienda’ tag.

Cooperemos por el agua limpia, segura, y su uso racional

Juan Carlos Sapién, Gerente de Proyectos de Soluciones Habitacionales

Maria Luisa Zanelli, Gerente de Incidencia y Alianzas

Departamento de Vivienda y Asentamientos Humanos

Habitat para la Humanidad América Latina y Caribe

 

El 71% de la superficie del planeta es agua, el 2.5% es agua dulce, y sólo el 1% de ésta, es apta para el consumo humano[1]; si esta pequeña cuota que nos brinda el planeta sigue siendo utilizada de manera irracional y descontrolada particularmente en zonas urbanas, el agua podría no lograr una tasa suficiente de renovación frente a la demanda; o podría estar tan contaminada que sería prácticamente inútil. Mientras tanto, el agua de lluvia se desaprovecha casi totalmente en las ciudades, se transforma en aguas grises generadoras de problemas ambientales. Lograr agua limpia, segura, y su uso racional es sin duda uno de los problemas más serios que debemos enfrentar en las próximas décadas[2].

 

En el 2002[3], el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales  estableció que “El derecho humano al agua es indispensable para una vida humana digna”, y lo define como “el derecho de cada uno a disponer de agua suficiente, saludable, aceptable, físicamente accesible y asequible para su uso personal y doméstico”. En el 2010, la Asamblea General de las Naciones Unidas[4] reconoció explícitamente el derecho humano al agua y al saneamiento, reafirmando que un agua potable limpia y el saneamiento son esenciales para la realización de todos los derechos humanos. Reducir la proporción de personas sin acceso sostenible al agua potables  es la meta 7 de los Objetivos del Milenio al 2015. Este marco ha permitido avances en la descentralización, regulación y control de servicios en la región[5].

 

En América Latina, el 21% de las viviendas urbanas latinoamericanas no tienen la infraestructura básica necesaria y un 9%  carece de agua potable[6].  Se estima que el 40% del agua tratada se pierde por un mal funcionamiento de la infraestructura, fugas[7] y usos inadecuados, mientras que las políticas tarifarias no siempre cubren los costes de operación y raramente benefician a los más pobres[8]. Guatemala, Haití, Nicaragua y Bolivia son los países con niveles más críticos de acceso a agua concentrándose de manera significativa en los barrios marginales[9] de las  ciudades.

 

Hábitat para la Humanidad – Región América Latina y Caribe HPH ALC identifica las cadenas de valor de agua y saneamiento en ámbitos locales, se involucra en educación para la vivienda saludable, tecnologías adecuadas, empoderamiento de las mujeres y grupos vulnerables para influir en mejorar la gestión del agua. Ejemplo de cómo HPH ALC está exitosamente involucrándose desde un enfoque comunitario:

 

El proyecto Varjada en Brasil, el acceso al agua fue facilitado a través de tecnologías adecuadas como la captación de agua de lluvia. Involucrando a los líderes comunitarios se identificó que el agua potable fue la mayor necesidad comunitaria. El agua no solo fue significativa para mejorar la calidad de vida, sino también para las mujeres que invertían varias horas cada día recolectando agua desde largas distancias. Una vez que se resolvió el problema del agua, las mujeres empezaron a invertir más tiempo en actividades, como la producción y venta de artesanías, incrementando sus ingresos, mejorando la calidad de sus viviendas,  invirtiendo más en la educación de sus hijos y experimentando un mayor nivel de autoestima. Además, se organizaron en una asociación, por el desarrollo de la comunidad[10].

 

En la comunidad “La Gallina”, Nicaragua  se conforman el comité de agua y saneamiento, y el comité de prevención de desastres; se forman facilitadores comunitarios para el cambio de comportamiento en agua y saneamiento, y en educación financiera; las familias son capacitadas en autoconstrucción, producción de materiales, uso y mantenimiento de la tecnología de inodoro ecológico; se informa sobre ley de Vivienda, y pasos para legalizar la propiedad; la comunidad elabora su plan de riesgos y amenazas; a través de un trabajo en alianza (gobierno nacional y local, ONG, la comunidad, el sector privado, voluntarios, agencias internacionales, y las familias) se optimizan los recursos para invertir en agua y saneamiento; con todo ello se busca expandir el alcance de la intervención en agua, saneamiento e higiene a una transformación más integral de la comunidad[11].

El agua es un factor clave en el desarrollo socio económico, la erradicación de la pobreza, la equidad social, la igualdad de género y la sostenibilidad ambiental.

Los crecientes niveles de urbanización en la región, los efectos del cambio climático, y el impacto que la ausencia del agua limpia tiene en la salud[12] llama a la acción que enfrente de manera urgente  los desafíos que implican mejorar el acceso de individuos y comunidades al agua potable y condiciones de vida higiénicas. A partir de ello, las recomendaciones:

v  Mayor cooperación y participación entre gobiernos, agencias internacionales, organizaciones no-gubernamentales, sector privado, y comunidades; pues el acceso a recursos financieros, capacitación, tecnología, políticas adecuadas son aún barreras que requieren intervención para garantizar el acceso a agua limpia;

v  Incrementar la voluntad política de los gobiernos, la gestión del agua requiere cooperación efectiva entre niveles de gobierno, garantizar el agua como un derecho humano; y el equilibrio entre las  diferentes necesidades y prioridades en la sociedad;

v  Garantizar que el derecho al agua no se limite a ofrecer infraestructuras. Existen desafíos importantes en términos de eficiencia, disponibilidad, calidad, asequibilidad y continuidad. Superarlos requiere la revisión y el perfeccionamiento de los modelos de gobernanza, gestión y financiación;

v  Desarrollar un enfoque territorial, integral , multidisciplinario considerando factores culturales, educativos y científicos en su diferentes dimensiones legales, institucionales y económico, sociales y políticos;

v  Asumir abordajes metodológicos que priorizan el protagonismo comunitario; promueven procesos educativos y de sensibilización en la prácticas concreta (formación en la acción); mejoramiento de las condiciones físicas; reducir las prácticas individuales (o incluso comunitarias) de desperdicio de agua potable; fortalecimiento de capacidad de gestión del servicio; y generación de conocimientos y propuestas para la transformación de las políticas y sistemas que inciden en la problemática.


[2] Para mayor información visitar http://www.revistaciencias.unam.mx

[3] Observación General Nº 15 sobre el Derecho al Agua http://www.un.org/spanish/waterforlifedecade/human_right_to_water.shtml;

[4] Resolución 64/292,

[5] Estado de las Ciudades en América Latina y Caribe, ONU Habitat 2012 p.79

[6] Un espacio para el desarrollo: Los mercados de vivienda en América Latina y el Caribe, BID; p.2

[7] Debido a las fugas en las redes de distribución urbana se pierde hasta un 50%  del líquido, que equivales a 250 a 500 millones de m3 de pérdida de agua potable al año en las megas ciudades; lo que equivaldría a abastecer alrededor de 10 a 20 millones de personas más en cada gran ciudad. http://www.unesco.org/water/news/newsletter/247_es.shtml y en http://www.un.org/spanish/waterforlifedecade/swm_cities_zaragoza_2010/pdf/facts_and_figures_long_final_spa.pdf

[8] ONU HABITAT 2012, p. 80

[10] Para  mayor información sobre esta experiencia, escriba a: dmoraes@habitatbrasil.org.br; o visite: www.habitatbrasil.org.br

[11] Para  mayor información sobre estas experiencias, escriba a: fmatus@habitatnicaragua.org.ni; o  viste:www.habitatnicaragua.org

[12] UNICEF calcula a nivel mundial que más de 400 millones de niños sufren por una falta de acceso seguro a este recurso. La organización mundial cree que la falta de agua potable contribuye anualmente a la muerte de 1.5 millones de niños menores de 5 años, debido a la diarrea.

El Foro, una publicación trimestral de Hábitat para la Humanidad, indaga sobre la problemática relacionada con vivienda y pobreza, describe el trabajo que Hábitat hace alrededor del mundo y ofrece un análisis a fondo de programas innovadores que abordan la necesidad de una vivienda adecuada.

Esta edición de la revista explora como Hábitat para la Humanidad y sus aliados han abordado cada fase del ciclo de gestión del riesgo de desastres, destacando los proyectos de reducción de riesgos previos a los desastres.

Adicionalmente, esta edición de El Foro desafía a las entidades de Hábitat a examinar su propia planificación para desastres.

Bajar el Volumen 19, Número 1 (5MB .pdf):
Reducción de Riesgo y Respuesta a Desastres

Leer ediciones de el Foro de años anteriores
English
Español

Subscríbete a la edición electrónica
English
Español

Read in English

La semana pasada, lideres globales, gigantes corporativos y trabajadores humanitarios se reunieron en Brasil para la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sustentable (Río+20). El discurso se centró en el empleo, la energía, las ciudades, la alimentación, el agua, los océanos y los desastres naturales. Mientras es animante saber que dentro de cada una de estas categorías, se dio atención alguna a la problemática de la vivienda inadecuada, el tema claramente merece más espacio en la mesa, dado a su profundo impacto en muchas áreas de la agenda. Abordar el tema de la vivienda inadecuada y la falta de acceso a la ciudad permitirá que todas esas soluciones sean posibles.

La vivienda es reconocida como un derecho básico en la Declaración Universal de Derechos Humanos, y es un catalizador clave para romper el ciclo de pobreza. Vivir en una vivienda adecuada significa mejor salud para toda la familia; una niñez con mejor rendimiento escolar y mayores oportunidades de medios de sustento para los padres. En Hábitat para la Humanidad, somos testigos de la posibilidad de este impacto diario y transformativo en las familias y las personas.

Un ejemplo de esta “sostenibilidad social”, y de como Hábitat para la Humanidad está exitosamente involucrado en el proceso, es el proyecto de Varjada en Brasil. Involucrando a los líderes comunitarios en el proceso de toma de decisiones, Hábitat aprendió que, a pesar de otras prioridades propuestas por la organización, el agua potable fue la mayor necesidad comunitaria. La comunidad, como un total, entendió la conexión; el agua no solo fue significativa para la calidad de vida, sino también para las mujeres que invirtieron varias horas cada día recolectando agua desde largas distancias—y por lo tanto, clave para la sostenibilidad de la comunidad entera.

¿Porque la conexión? Una vez que se resolvió el problema del agua, las mujeres empezaron a invertir más tiempo en otras actividades, como la producción y venta de artesanías. Esto, a su vez, permitió a las familias incrementar sus ingresos y mejorar la calidad de sus viviendas, a su vez que se desarrollaban profesionalmente, invirtiendo más en la educación de sus hijos y experimentando un mayor nivel de autoestima. Además, a través del mercadeo de su artesanía, las mujeres de la comunidad se organizaron en una asociación, a través del cual continúan empujando la mejora y desarrollo general de la comunidad. 

Este ejemplo demuestra como las soluciones relacionadas a la vivienda—agua potable, estructuras más solidas, más y más saludables baños —contribuyen a la sostenibilidad de las comunidades al largo plazo, si se toma en cuenta las dinámicas humanas y sociales. Historias semejantes contribuyen al incremento de las tasas de empleo y salud mejorado. Resolviendo las necesidades sociales, de las cuales la vivienda es una, resulta en una vida más sana. Es un hecho tanto para los países desarrollados, como las que se encuentran en el proceso de desarrollo. Una encuesta recién realizada con doctores en los Estados Unidos, mostró que el 43 por ciento deseaban poder distribuir recetas para mejores condiciones de vivienda, por que esto contribuiría a una mejor salud.

Solo podemos contemplar un futuro sostenible si la problemática de la vivienda inadecuada llegue a ser un tema prioritario y recibe su debido reconocimiento—es el eje sobre el cual tantos otros temas se desarrollan.

La simple acción de construir una vivienda adecuada y asequible mejora las oportunidades de la vida. Para abordar la problemática de la vivienda inadecuada en una escala masiva requiere la unificación de los gobiernos, el sector privado y la sociedad civil para encontrar soluciones. Rio+20 es una de las plataformas donde esto puede suceder, pero con la atención limitada para la vivienda, es una oportunidad perdida.

Las mujeres en Hábitat para la Humanidad México demuestran que son algo más que amas de casa, luchando por romper estereotipos, constructoras de algo más que una casa convertidas en pilares de su hogar.

Hoy, el 8 de marzo de 2011, se cumple el centenario del Día Internacional de la Mujer… “cuando las mujeres de todos los continentes, a menudo separadas por fronteras nacionales y diferencias étnicas, lingüísticas, culturales, económicas y políticas, se unen para celebrar su Día, pueden contemplar una tradición de exactamente 100 años de lucha en pro de la igualdad, la justicia, la paz y el desarrollo.” (HREA.net)

Para la familia de Hábitat para la Humanidad, es un día para celebrar los logros sociales, políticos, económicos, personales de las mujeres en cuanto a su derecho a la vivienda adecuada y a la ciudad.  También es un llamado a la reflexión y acción.

Hoy, nos hemos preguntado: ¿Cuales logros estamos celebrando en nombre de las mujeres?; ¿Cómo estamos contribuyendo a cambiar nuestra realidad?; ¿Qué visión tenemos para el futuro?

También reconocemos hoy los miles de rostros femeninos que han trabajado por la causa como parte de la familia Hábitat para la Humanidad.

“Una mujer es tan fuerte como quiere ser. Todo está dentro de ti.  La lucha que te llevará lejos la debes luchar contigo misma. Convéncete que sí puedes,  y que te mereces todo y más. ¡Feliz Día a todas esas bellas mujeres y a los hombres que nos valoran!”

- Eugenia Salazar, Desarrollo de Recursos, Costa Rica

“Cambiamos la realidad cuando trabajamos con mujeres jefas de hogar para que conozcan sus derechos en tener acceso a vivienda adecuada. Cuando reconocemos que hay distintos tipos de familias a las cuales servir y no solo pensamos en la familia nuclear. Cuando no le pedimos a la mujer que venga con su compañero a las charlas informativas que brindamos en nuestros programas”.

- Lina Maria Obando, Aprendizaje Organizacional, Costa Rica

“Hoy celebro el hecho de que por primera vez en años se está viendo en todos estos ámbitos a la mujer como un igual y no sólo eso sino que como una persona capaz y dura competencia”.

- Katerina Kliwadenko, Comunicaciones, Chile

“Cada vez que incorporamos a las mujeres en cada uno de los procesos que Hábitat establece para la construcción de una vivienda adecuada, estamos contribuyendo a eliminar las barreras que obstaculizan caminar hacia una cultura de equidad y democracia; cuando desde nuestra quehacer profesional reconocemos el potencial que tienen las mujeres y desde lo cotidiano vamos tejiendo espacio de incorporación en la toma de decisiones”.

- Jessica Magaly Deras, Incidencia Política, Honduras



“Conmemoro cuando la mujer pudo votar como ciudadana, conmemoro cuando las mujeres en nuestro país no tenemos que  ponernos el  “de” en el apellido cuando nos casamos. Cuando mujeres han logrado roles públicos y son reconocidas por ello”.

- Lina Maria Obando, Aprendizaje Organizacional, Costa Rica

“En Hábitat, estamos garantizando que la mujer tenga acceso a tenencia segura de tierras, haciéndola ser propietaria o co-propietaria legal de la propiedad y/o vivienda.

“Estamos siendo intencionales en los procesos de selección de familias, tratando de buscar la equidad de género en la selección.

“Estamos facilitando el acceso a crédito y micro-crédito para vivienda y tenencia segura a las mujeres. Estamos formando a la mujer en temas del derecho a la vivienda, educación legal, etc.

“Estamos entablando alianzas interinstitucionales que fomenten el desarrollo de capacidades, empoderamiento y creación de medios de ingresos en las comunidades en las que trabajamos, con especial atención en las mujeres.

“Estamos asegurando que la mujer tenga igualdad de oportunidades e igual participación en los procesos comunitarios y de desarrollo”.

- Rossa Yvonne Nuñez, Desarrollo de Recursos, República Dominicana

“Mi visión es un mundo sin violencia social, política y económica. Un mundo donde el ser mujer no implica desventajas; donde lo femenino no es menospreciado ni considerado inferior”.

- Flora Calderón-Steck, Movilización de Voluntariado, Costa Rica

“Mi visión en el tema de la vivienda la mujer va a seguir siendo protagonista, pero ahora con todos los conocimientos necesarios, exigiendo una vivienda digna según sus necesidades y no una impuesta”.

- Katerina Kliwadenko, Comunicaciones, Chile

 

“Creo que es posible desde nuestro trabajo contribuir a cambiar la realidad de desigualdad en el acceso a la vivienda adecuada. Empezamos por tomar conciencia que los procesos de vivienda no son neutrales y que son matizados por dinámicas de género. Prestando atención de cómo nuestro diseños programáticos e intervenciones afectan de forma diferente a los hombres y a las mujeres”.

- Flora Calderón-Steck, Movilización de Voluntariado, Costa Rica

“Mi visión para el futuro es ver a mujeres y hombres, en espacio de toma de decisiones juntos, como compañeros construyendo un mundo más justo”.  

- Jessica Magaly Deras, Incidencia Política, Honduras

“Hoy, más que todo celebro el logro de mi madre, que con el apoyo de mi papá hizo grandes cosas con su casita, los estudios de las hijas y muchísimas cosas más, mientras trabajaba fuera de la casa y cuidaba a su familia”.

- Lucy Vásquez, Gestión de Proyectos, Costa Rica

“Hoy celebro el reconocimiento de la participación de las mujeres en la construcción de sociedades justas. Espero un mundo de paz y armonía, con la participación de todos los seres humanos”.

- Zaira Regueyra Edelman, Analista de Proyectos, Costa Rica

“Las mujeres estamos llevando nuestro poder de convocatoria solidaria al campo del voluntariado al ser la estadística más alta, siendo un ejemplo en su capacidad de multiplicidad de roles.

“¿Visión para el futuro? Una humanidad sin distingos por cuestiones de género sino por el contrario – unida por ideales conjuntos y en armonía”.

- Mitssy Rovira, Movilización de Voluntariado, Costa Rica

En Hábitat para la Humanidad, los eventos de Women Build - construcciones por mujeres – han ayudado a levantar más de 1.800 viviendas al nivel mundial, y han brindado apoyo a cientos de proyectos que ayudan a las mujeres. El programa sigue creciendo, potenciando a las mujeres a lo largo del mundo para que cambien la realidad de ellas mismas y de sus familias y comunidades. Este trabajo sería imposible sin el apoyo de miles de personas como tú. ¡Gracias!

“Los cambios inician por una, y son cambios en lo cotidiano. Yo cambio, para que mi mundo también cambie”.

- Zaira Regueyra Edelman, Analista de Proyectos, Costa Rica

¿Cuales logros estás celebrando tú?, ¿Cómo estás contribuyendo a cambiar la realidad?… ¿Qué visiones tienes para el futuro?

Por Ana Cutts, Directora Nacional, Hábitat para la Humanidad Argentina

La problemática habitacional de la Ciudad de Buenos Aires se manifiesta, explota y llega a matar. Difícilmente esta situación se resuelva en poco tiempo. Mientras las autoridades ponen parches y “atan con alambre”, la solución esta cada día más lejos. Esta problemática que vemos allá en el Sur de la Ciudad, también está a metros del obelisco, en el barrio más turístico de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, La Boca, a metros de la Casa Rosada. Allí coexisten inmuebles tomados, conventillos con riesgo de derrumbe, hoteles pensión donde viven de 8 a 10 personas en un cuarto de medidas mínimas; condiciones iguales o peores de las que nos muestran con asombro los medios de las “lejanas villas del sur”.

Mientras debatimos los planes de vivienda, en todas las ciudades del mundo un porcentaje creciente de familias elijen el alquiler justo como una solución transitoria y viable. Pero en Buenos Aires, hasta las posibilidades de alquilar departamentos en condiciones adecuadas son escasas o nulas. Detrás de una fachada pintoresca se esconden la usura, la violencia, el peligro estructural y el desamparo de quienes están excluidos del mercado formal de alquileres.

Desde hace dos años Hábitat para la Humanidad Argentina, ofrece a estas familias un proyecto de “Alquileres Tutelados”, donde aportamos una garantía y acompañamiento social para acceder a alquileres en ambientes adecuados. Sin embargo, solo hemos podido ubicar a 4 familias, de las más de 100 que tenemos registradas, por dos razones muy vinculadas a la situación que explotó en el sur de la ciudad de Buenos Aires

  • Incompetencia de la ley en resolver incumplimientos de contratos de alquiler.
  • Falta de unidades en oferta para alquilar.

Además, hace un año que tramitamos los permisos necesarios para poder construir unidades adecuadas para alquileres justos en el barrio de La Boca pero existen muchos obstáculos que van desde la burocracia, hasta posiciones mezquinas y poco realistas que ignoran la emergencia habitacional en la que esta la ciudad. Existen más de 100 mil unidades en desuso o mal uso en Buenos aires, mientras otras 100 mil familias viven en condiciones que hoy atentan contra la salud y el futuro de sus/nuestros niños.

Urge una decisión política para apoyar los diferentes proyectos que presentan las organizaciones no gubernamentales, enfocados en el hábitat urbano y con el fin de reacondicionar estos espacios y aliviar la emergencia habitacional de, entre otros, el barrio más turístico y también más precario de la Ciudad de Buenos Aires.

Reproducido con el permiso de la autora.
Ver original en Noticias HPHA.

Boletín de la Red HPH ALC
Promoción Defensa e Incidencia Política Programática
Diciembre 2010

El Boletín para la Red Hábitat para la Humanidad – Promoción, Defensa e Incidencia (PDI) es una iniciativa colectiva de organizaciones nacionales y la oficina regional de Hábitat, que busca promover espacios de articulación para fortalecer los procesos de incidencia en políticas públicas a nivel local, nacional y regional. En esta edición hacemos un primer acercamiento a políticas públicas de financiamiento para la vivienda en algunos países de la región, y a los referentes en que se sustentan para el beneficio de los sectores más vulnerables. Para ello, autoridades de gobierno, profesionales, y redes de la sociedad civil contribuyen desde sus perspectivas y experiencias.

Nota del Vicepresidente
Por Torre Nelson, Vicepresidente de Hábitat para la Humanidad América Latina y el Caribe.

Nota editorial
Por María Luisa Alvarado-Zanelli, Gerente de Promoción, Defensa e Incidencia Política, Hábitat para la Humanidad Internacional – Región América Latina y el Caribe.

Introducción
En esta edición hacemos un primer acercamiento a políticas públicas de financiamiento para la vivienda en algunos paises de la región, y a los referentes en que se sustentan para el beneficio de los sectores más vulnerables. Para ello, autoridades de gobierno, profesionales, y redes de la sociedad civil contribuyen desde sus perspectivas y experiencias. Ver más

Gobierno y política pública

Chile: Nueva Política Habitacional: Más calidad e integración social
Patricia Poblete Bennett, Ministra de Vivienda y Urbanismo 2006-2010, República de Chile.
¿Cuáles fueron los pilares fundamentales de la política del sector habitacional del Estado Chileno; y como  influyeron en la toma de decisiones públicas en el objetivo de atender a la población más vulnerable de Chile? Patricia Poblete ex ministra y consultora experta en el tema habitacional nos comparte su experiencia. Ver más

Perú: Conceptos Generales del Subsidio a la Vivienda en Perú
Arq. David Alfonso Ramos Lópes, Vice Ministro de Vivienda y Urbanismo, Ministerio e Vivienda Construcción y Saneamiento, República de Perú.
¿Qué alcances presenta la política pública peruana para atender el déficit cualitativo y cuantitativo de la vivienda para los sectores más vulnerables; cuál ha sido el proceso de decisiones para la asignación de recursos para vivienda social; la contribución de la sociedad civil, y  los desafíos a futuro? Ver más

Procesos de cambios de política pública

CHILE, recientemente el Ministerio de Vivienda y Urbanismo ha presentado su propuesta “Modificaciones a la Política Habitacional”.  La Red Observatorio de Vivienda y Ciudad organizó el Taller “Modificaciones a la Política de Vivienda ¿Una nueva Política Habitacional?” En dicho taller se comprende que se trata de la profundización de un modelo donde el Estado cumple un rol de facilitar la acción del mercado para dar respuesta a la problemática de la vivienda. Se concuerda que había deficiencias en la política habitacional vigente. Ver más

COSTA RICA, en Octubre 2010 la Ministra de Vivienda y Asentamientos Humanos del gobierno Costarricense, presentó la “Política y Plan Nacional de Vivienda y Asentamientos Humanos” 2010-2025. En su diagnóstico identifica: ausencia de una política para capacitar a los ciudadanos en la convivencia en su barrio o en su comunidad. Ver más

Sociedad civil y política pública

Alianza Internacional de Habitantes: Financiamiento para Tierra y Vivienda en America Latina y el Caribe
Paul Maquet Makedonski, Alianza Internacional de Habitantes.
Uno  de los problemas sociales  más agudos en América Latina y el Caribe es el problema de la tierra y  la vivienda, que reviste hoy nuevas características que deben ser tomadas en cuenta al momento de analizar las posibles soluciones. Ver más

Bolivia: Construyamos un Lugar Donde “Vivir Bien”
Martha Arébalo, Ph.D en Diseño con especialidad en Estudios Urbanos, Universidad Autónoma Metropolitana de México, Sede Azcapotzalco, Coordinadora Centro Cooperativo Sueco.
El discurso oficial en Bolivia afirma que el Programa de Vivienda Social y Solidaria, marca el punto de inflexión entre un Estado que dejó la atención de la Vivienda a la iniciativa privada y desarticuló la institucionalidad del Sector; y un nuevo Estado, que asume plenamente su obligación social, especialmente con los sectores más pobres. Ver más

Brasil: Algunas Notas sobre la Política Habitacional reciente en Brasil y el Programa “Mi Casa, Mi Vida”
Demóstenes Moraes, Director Ejecutivo Nacional, Hábitat para a Humanidad Brasil.
El proceso de urbanización brasileña está marcado por una grave situación de desigualdad socioeconómica consecuencia de una histórica concentración de poder, tierra y de riqueza. Ver más

Ecuador: Políticas Públicas y Asignación de Recursos al Sector Vivienda en Ecuador
María Elena Acosta M., Máster en Políticas Públicas-Desarrollo Local y Territorial , Estudios de Sociología.
El impulso de políticas públicas en América Latina se ha constituido en la acción principal de los gobiernos y la sociedad civil para intentar disminuir las inequidades en el acceso a vivienda adecuada para las poblaciones más vulnerables. Ver más

México: La Dimensión de Género en el Ejercicio Presupuestal Programa de Subsidios del Fondo Nacional de Habitaciones Populares – FONHAPO en México
Mario Rivera, Gerente de Educación e Investigación , Hábitat para la Humanidad México.
En México, el  25%  de los hogares tienen mujeres como jefas de familia. El 29% de las mujeres de entre 15 y 49 años han sufrido violencia económica por parte de sus parejas. Por ello, es muy importante su acceso a la seguridad que representa contar con una vivienda. Ver más

Boletines anteriores:
Construyendo Derechos para la Humanidad – Boletín Nº1

Para más información, por favor visita Habitatlatino.org.

Boletín de Promoción Defensa e Incidencia Nº2

Por Maria Luisa Alvarado-Zanelli Gerente de Promoción Defensa e Incidencia Política, Habitat para la Humanidad America Latina y Caribe.

La ausencia de políticas adecuadas de suelo urbano, y de financiamiento vulneran el derecho a la vivienda y a la ciudad de millones de personas en la región; esta edición del Boletín focaliza en el tema del financiamiento público a la vivienda.

Desde diferentes partes del mundo nos sumamos a la celebración de la Navidad como un recordatorio de vida, sacrificio, y esperanza. Enero, nombre que proviene de janus dios romano representado con dos caras, una mirando hacia atrás (pasado) y otra hacia delante (futuro); es un buen momento del año para dar ambas miradas.

En las seis últimas décadas más de 20 instrumentos de derecho internacional [1]  han sido firmados por la mayoría de  Estados, reconociendo ampliamente la vivienda como un derecho humano; sin embargo alrededor de un mil de millón de personas [2] en el mundo, ingresan a la segunda década del siglo XXI habitando en asentamientos precarios, privados del derecho a una vivienda  adecuada y el derecho a una ciudad  que les permita el disfrute equitativo de recursos, bienes, servicios, riquezas, y oportunidades; es decir, privados de una adecuada calidad de vida.

En America Latina y el Caribe, la reciente incorporación del derecho a la vivienda y a la ciudad en las Constituciones de Ecuador (2008), Bolivia (2009); y la realización de instrumentos técnico jurídicos y políticos que norman la gestión democrática de la ciudad,  la función social de  tierra, la asistencia técnica en apoyo a la producción social del hábitat, el reconocimiento como agentes activos de la gestión y producción del hábitat a las organizaciones sociales para acceder a recursos del Estado en Brasil; el subsidio a la localización en Chile; la Carta de la Ciudad de Mexico por el Derecho a la Ciudad, y erogaciones del presupuesto público para la  vivienda con enfoque de género en México; la asociación de sector privado, social, público, y academia en el Club de la Reforma [3] como catalizadora de cambios en las condiciones de la vivienda de los sectores más pobres en Brasil; entre otros; son importantes avances que tienen en su origen la acción de incidencia y propuesta de la sociedad civil; y aunque con limitaciones en su implementación, y en condiciones particulares de país, debemos tomarlos en cuenta frente a los desafíos de la región con el mayor porcentaje de población urbana (más del 75% vive en las ciudades), y la mayor desigualdad en el mundo. [4]

Entendemos el presupuesto público y los subsidios de gobierno para la vivienda, como mecanismos que procuran universalizar el derecho de todos los ciudadanos a la vivienda, y superar las brechas de inequidad focalizando en quienes se ven más privados de su ejercicio. Con más de 128 millones de personas  viviendo en barrios precarios de las ciudades latinoamericanas [5], 20 millones sin acceso al agua, 65 millones sin acceso a saneamiento [6]; un déficit de viviendas de 52 millones ; en una heterogeneidad de condiciones de pobreza; y de vulnerabilidad como el caso de mujeres jefas de familias, minorías étnicas, afro-descendientes, personas afectadas con SIDA y VIH,  jóvenes, niños, niñas [7]; y otros millones de personas sumándose a estas condiciones en las próximas cuatro décadas [8]; nos  parece importante establecer los referentes que sustentan las políticas públicas de inversión en vivienda; sus valores, principios, e intereses.

Aún con evidencias de una relación directa entre la calidad del hábitat, y  de la vivienda con los índices de morbilidad, mortalidad, y rendimiento escolar; y estudios indican que el control y el acceso a la vivienda puede ser una de las formas de manifestación de la violencia contra las mujeres [9]; el sector vivienda tiene una presencia muy limitada en el presupuesto público de los paises de la región; se destina menos del 1% del PBI [10],  lo que significó US $26,000 millones anualmente entre el 2004-2005 [11] (10% de la inversión requerida para atender el déficit cualitativo actual); con las características adicionales que en la mayoría de países este se ejecuta a través de sus gobiernos centrales.

La red Hábitat para la Humanidad America Latina y Caribe considera importante aportar a un diálogo transparente, y procesos participativos en políticas públicas; prioriza la acción colectiva con hombres y mujeres como sujetos de derechos, y responsabilidades, una sociedad civil fortalecida, voluntarios, agentes privados, y gobiernos en sus diferentes niveles; y promueve la transformación de sistemas, políticas y prácticas, a fin de garantizar el acceso al suelo, viviendas adecuadas, mecanismos y fuentes de financiamiento suficientes, sostenibles, con equidad; y el derecho a la ciudad.

Construyendo Derechos para la Humanidad, convoca al intercambio, y a la  reflexión para la acción y la innovación en políticas públicas.

Washington DC, Diciembre 2010

[1] UN Habitat 2006
[2] Mrs. Anna Tibaijuka, Discurso de cierre del Foro Urbano Mundial 2010
[3] Asociación Brasilera de Cementos Portland, ASHOKA, HPH Brazil, y cerca de 30 organizaciones privadas financieras y de la construcción, ONGs, gobierno, etc.
[4] 10% de la población más rica en la región recibe el 48% del ingreso total, mientras que el 10% más pobre recibe solo el 1.6%; con una escasa evolución en el tiempo; DFID, 2008
[5] Un tercio de la población urbana de la región, UN-HABITAT, 2004
[6] idem
[7] Centro Cooperativo Sueco, Injusticia en América Latina http://www.sccportal.org
[8] Noticias NNUU Peru
[9] “El derecho a una vivienda adecuada como elemento esencial de una vida libre de violencia doméstica, Los casos de Argentina, Brasil y Colombia” COHRE 2010
[10]4.7% del PBI es destinado al sector educación; 4.5 a seguridad social; 3% a salud. CEPAL 2010.
[11] Paul Maquet, Alianza Internacional de Habitantes 2010

Boletín de Promoción Defensa e Incidencia Nº2

En esta edición hacemos un primer acercamiento a políticas públicas de financiamiento para la vivienda en algunos paises de la región, y a los referentes en que se sustentan para el beneficio de los sectores más vulnerables. Para ello, autoridades de gobierno, profesionales, y redes de la sociedad civil contribuyen desde sus perspectivas y experiencias.

Patricia Poblete Bennett, quien fuera Ministra de Vivienda y Urbanismo de Chile durante los cuatro años de la gestión de Michelle Bachelet, nos señala que la nueva política implementada respondía  a una trilogía de desafíos: cantidad, calidad, e integración;  ello implicó la decisión de adicionar al presupuesto habitual, más de dos mil millones de dólares para los cuatro años de gobierno, constituyéndose en la mayor inversión social en materia de vivienda y barrio, en la historia de Chile.

David Ramos Lopez, Vice Ministro de Vivienda y Urbanismo del Perú nos refiere el rol fundamental del sector en generar y promover la construcción, financiamiento y adquisición de viviendas a través de mecanismos legales y sobre todo, a través del subsidio a la demanda que ha sido fundamental para activar a los agentes y promotores privados.

Desde la sociedad civil, Paul Maquet Makedonsky miembro de la Alianza Internacional de Habitantes – AIH nos comparte  conclusiones del proceso de reflexión colectiva llevado a cabo en el seno de la AIH entre el 2007y el 2010,  identifica las necesidades de financiamiento, para cubrir los déficit de vivienda en la región y concluye con recomendaciones para una estrategia de intervención como base para una discusión amplia.

Martha Arébalo, Coordinadora del Centro Cooperativo Sueco en Bolivia analiza las debilidades institucionales, financieras, y de información del Programa de Vivienda Social en Bolivia, que se promueve en el marco del “Vivir Bien”, uno de los principios éticos morales y constitucionales del Estado Plurinacional de Bolivia. Señala el desafío que significa evidenciar la atención a la pluralidad, y los derechos de los grupos vulnerables que propugna  el PVS, y a la necesidad de instrumentar medidas afirmativas que acorten las brechas de género, generación y grupo social y étnico.

Demóstenes Moraes, Director Nacional de Habitat para la Humanidad Brasil,  hace una revisión de los avances de los sistemas y políticas de desarrollo urbano y de vivienda en Brazil, con énfasis en el Programa “Mi Casa, Mi Vida” – MCMV y formula desafíos que implican, para el nuevo gobierno de Dilma Rousseff, la implementación de la segunda etapa del MCMV.

Maria Elena Acosta profesional de larga experiencia en políticas públicas y socióloga de Ecuador nos presenta de manera sintética el camino recorrido en la producción de políticas públicas en el sector vivienda en Ecuador, y la inversión de recursos públicos, ubicando elementos centrales para reflexión.

Mario Rivera de Habitat para la Humanidad Mexico,  ilustra el comportamiento del ejercicio presupuestal 2010 de los programas de Fideicomiso Fondo Nacional de Habitaciones Populares (FONHAPO); en el marco de las erogaciones presupuestales destinadas a la atención de las necesidades específicas de vivienda de las mujeres jefas de familia.

Se presenta una breve referencia a las nuevas políticas de vivienda propuestas por los electos gobiernos de Chile y  Costa Rica. Compartimos dos pronunciamientos públicos realizados por HPH Argentina y Honduras respecto a la problemática de alquileres en Buenos Aires; y el derecho a la ciudad en San Pedro de Sula, Honduras. Finalmente, una breve referencia que hace el especialista Rubén Sepulveda respecto a una reciente Publicación del Ministerio de Vivienda y Urbanismo de Chile.

Boletín de Promoción Defensa e Incidencia Nº2

Por Patricia Poblete Bennett, Ministra de Vivienda y Urbanismo 2006-2010, República de Chile.

¿Cuáles fueron los pilares fundamentales de la política del sector habitacional del Estado Chileno; y como  influyeron en la toma de decisiones públicas en el objetivo de atender a la población más vulnerable de Chile? Patricia Poblete ex ministra y consultora experta en el tema habitacional nos comparte su experiencia.

La nueva política Habitacional de Mejoramiento de la Calidad e Integración Social, que hoy día existe en Chile, recoge los grandes objetivos del gobierno de la ex Presidenta Michelle Bachelet: garantiza la protección social, asegura el desarrollo con equidad, se sustenta en un nuevo trato ciudadano, y todo ello en la perspectiva de mejorar la calidad de vida de todos los ciudadanos.

Se trata de una política  de “última  generación”, inscrita en el desarrollo  histórico  de la vivienda social de Chile, que tiene hoy  la mitad del déficit habitacional que teníamos cuando recuperamos la democracia en 1990. Esta nueva política responde simultáneamente a una trilogía de desafíos: cantidad, para terminar el déficit; calidad de viviendas y barrios, e integración en barrios y ciudades.

Como toda política de vivienda social descansa en tres pilares fundamentales. El pilar de la responsabilidad, el ahorro de las familias y la responsabilidad con que sirven sus deudas habitacionales, no como sujetos de caridad, sino como partícipes de su propio progreso. El pilar de la solidaridad, donde los que tienen más aportan hacia los que tienen menos, y donde el Estado se hace cargo de las necesidades de los más vulnerables. Y por último el pilar de la asociatividad, resultado del esfuerzo conjunto de la ciudadanía comprometida, y la acción mancomunada tanto de los agente s públicos como privados.

Dos aspectos claves de esta política son el aumento de los recursos que el Estado destinó a las viviendas sociales, y la decisión de que dichos recursos, se asociasen, obligatoriamente, a una mayor calidad de las viviendas. No nos interesa cualquier solución de vivienda dijimos, nos interesa aquella que tenga mayor calidad –en metros construidos, en habitabilidad y en materialidad- y que tenga sentido de barrio, es decir que sea capaz de favorecer la integración social efectiva, que nos merecemos todos los chilenos.

Hoy existe un enorme consenso  nacional sobre la necesidad de revertir la segregación social y terminar con la marginalidad y los bolsones de pobreza. Por eso, a la Nueva Política de Vivienda se le adicionó a su presupuesto habitual, más de dos mil millones de dólares para los cuatro años de gobierno de la Presidenta Bachelet, constituyéndose en la mayor inversión social en materia de vivienda y barrio, que haya tenido la historia de Chile, con una gran rentabilidad social que hoy día recoge sus primeros frutos.  Ello permitió asegurar  barrios de calidad, con áreas verdes, equipamiento comunitario, permitiendo que esas viviendas, fueran el mayor patrimonio de las familias más vulnerables. 

¿Cuáles han sido los resultados más visibles de esta política pública, aún más allá de lo específico de viviendas y barrios?  Primero tener barrios más seguros,  porque mejorar la vida de barrio,  es otra forma de enfrentar el tema de la seguridad. Vecinos que se organizan, que se conocen, que progresan en conjunto, que cuidan su equipamiento y mejoran sus calles, sus plazas y áreas verdes, son la mejor defensa para enfrentar la inseguridad. Son esos vecinos organizados y responsables los que se apropian de los espacios públicos y se defienden de la drogadicción y la delincuencia.

Segundo, bajaron los índices de deserción escolar y aumentó el rendimiento académico, al mejorar la calidad del lugar donde los niños hacen sus tareas, donde padres y madres se juntan para ayudar a sus hijos a salir adelante con sus deberes escolares. Finalmente, aumentó la cantidad de jefes y jefas de hogar, con empleos más estables, porque su barrio ya no tenía estigmas, que antes eran un impedimento para postular a un trabajo. Por cierto ahora habrá que comprobar empíricamente, esta realidad que los vecinos aseguran tener.

Todo ello se logró con una serie de medidas, entre otras, la creación de  nuevos subsidios, uno de ellos de localización, un poderoso instrumento, que  bonifica  los proyectos ubicados en mejores áreas urbanas, que por su valor de suelo, excluían a los más pobres.  Este subsidio fomenta la radicación de las familias en sus comunas de  origen y ayuda a la integración social.

Estos énfasis y otros corresponden a una noción más madura de vivienda social de calidad y socialmente integrada. En el gobierno de la Presidenta Bachelet trabajamos fuertemente con los municipios, la comunidad académica y profesional, para convencer a la ciudadanía, que la integración social no es una amenaza,  sino una oportunidad, que no  sólo se resuelve incorporando a los sectores más vulnerables a barrios socialmente integrados; sino también, se consigue abriendo oportunidades para que estratos sociales más altos renueven barrios hoy pobres y deteriorados.

Siempre he afirmado que una buena política de vivienda no se reduce a regulaciones y financiamientos: requiere de la concertación de todos, para ser un proyecto nacional.  Por eso, esta política pública, supone fuertes confianzas no sólo hacia los operadores privados que diseñan, construyen, financian y acompañan a las organizaciones y a las familias.  Sino a su vez, hace un voto de confianza en las familias vulnerables, en su responsabilidad y su capacidad de ahorro,  donde la mujer chilena juega un papel esencial: ocho de cada diez postulantes a vivienda social en estos años, tiene como titular o propietaria a una mujer.  Seis de ellas son además jefas de hogar, un ejemplo extraordinariamente valioso de trabajo y esfuerzo que tenemos en Chile.

Siempre he sostenido que la segregación física y social atenta contra la paz social, contra nuestra democracia y contra los logros económicos alcanzados en estas últimas décadas. Se trata de una tarea que afecta a toda la sociedad y que desde hace un tiempo, se ha convertido en una interpelación ética, que pone a prueba nuestra concepción de sociedad.

Si queremos construir países más desarrollados, sólo será posible si tenemos crecimiento económico con cohesión social. Parafraseando a Rosseau, podemos decir que sin contacto social, no hay contrato social.

Foto: Ministerio de Vivienda y Urbanismo, Chile

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 112 seguidores